Ricardo Suárez tiene 33 años y es padre de un adolescente de 12. Vive junto a su esposa desde hace unos meses en el barrio Huaico Hondo. Fue baleado en la frente, quedó en estado vegetativo y vive de milagro.
Eran aproximadamente las 22.30 del 23 de febrero, cuando el albañil estaba regando la vereda de su casa. Se acercó un vecino, quien lo alertó de que su sobrino estaba siendo agredido.
“Ricardo, están golpeando a tu sobrino; parece que le quieren robar la bicicleta”, le dijo el vecino. Sin dudarlo, el joven que nació y creció en el barrio Juramento, de la Capital, corrió a auxiliar a su sobrino político.
El violento ataque que estaba sufriendo el familiar de Ricardo se produjo en Cuarto Pasaje y canteras del barrio Huaico Hondo. La víctima era un joven de 23 años de apellido Campos. “Qué te vienes a meter”, le habrían dicho y le efectuaron un tiro en la cabeza. Luego, hirieron de bala al sobrino del lesionado en la pierna.
Ricardo fue internado de urgencia en el hospital Regional Dr. Ramón Carrillo. Fue sometido a aproximadamente diez cirugías. En la Sala de Terapia Intensiva —donde estuvo internado por más de dos meses— recibió la asistencia médica y afectiva de los profesionales.
“Mi hijo vive de milagro. Los médicos del hospital Regional se portaron muy bien con él. Lo ayudaron en todo lo que pudieron e hicieron todo lo que podían para salvarle la vida. Estamos muy agradecidos por cómo lo atendieron. Mi hijo vive gracias a la fuerza que tiene por vivir y a los médicos que lo atendieron”, sostuvo Valle, madre de la víctima.
Mientras toma la mano de su hijo que se encuentra internado en la Sala de Neurología, indicó: “Estamos haciendo los últimos pasos para que le den el alta. Mi hijo vive porque respira. Hoy (por ayer) le hicieron una prueba de sacar la traqueo para determinar si puede respirar por sí mismo. Luego, vamos a ir viendo cómo va evolucionando para que le den el alta”.
Esperanzada de que pronto su hijo estará en su hogar, Valle contó: “Ricardo va a recibir el alta médica la semana que viene. Ya tenemos todo preparado en su casa del barrio Huaico Hondo, donde va a estar. Va a recibir la asistencia de la familia, para que pueda ir recuperándose. Sabemos que esto es muy grave y que va a salir a adelante. Gracias a Dios, pese a su estado vegetativo lo tenemos con vida, aquí con nosotros. Solo nos queda pedir justicia”.
“Nadie que recibió un tiro en la cabeza vivió, nos dicen los médicos”
“Los médicos nos dicen constantemente que Ricardo es el milagro de la Terapia Intensiva. Porque nadie que recibió un tiro en la cabeza, vivió. Sabemos que él —por Suárez— está luchando porque tiene un hijo que lo espera”, indicó a Nuevo Diario Valle.
Tratando de encontrar una respuesta al caso de su hijo, la mujer, residente en el barrio Juramento, manifestó: “A mi hijo casi lo mataron y no hay nadie detenido. Nadie nos dice nada. Un policía se presentó diciendo que no tenían conocimiento del caso de mi hijo. Nosotros queremos a los responsables detenidos. No pedimos más que se haga justicia”.
Por el hecho, en primera instancia, la Policía detuvo a cinco personas que en los primeros días de junio quedaron en libertad.
Ricardo tiene un hijo de 12 años, que actualmente queda en compañía de su madre y su abuela, quienes esperan que la víctima se recupere favorablemente de las lesiones que sufrió en el ataque armado.
“Tengo un nieto que todos los días espera una buena noticia de su padre. Me dicen todos los días que no tengo que quebrarme y seguir luchándola. Pero el dolor que tengo dentro de mí es muy grande. Es un dolor que solo una madre va a entender lo que estoy pasando. A mi hijo casi lo mataron, está vivo solo por que respira por una manguera. Pero tenemos las esperanzas de que salga adelante. Nosotros no pedimos más que se haga justicia, para que no haya otro Ricardo más en el barrio ni pase esto de nuevo”, indicó Valle.