La tragedia de San Benito, en la zona oeste del departamento Capital, podría haber sido aún mayor. Una beba murió, aunque podría haber fallecido o resultado con lesiones graves otros cinco familiares de la víctima fatal en el derrumbe de la casa.
La familia Basualdo se encontraba antenoche viendo televisión en una humilde habitación de techo de palos de quebracho colorado y adobe. Minutos antes de las 20, se hallaban en el dormitorio y Milagro Estefanía Basualdo (22 años); su hija Alma Mía Jazmín Acosta, de un año y cinco meses; sus hermanos de 14, 8 y 6 años; y su madre Carina Patricia Basualdo (48).
En esa circunstancia, inesperadamente, el techo le cayó encima a toda la familia. Los mayores y los tres menores de 14, 8 y 6 años lograron salir de entre los escombros y pesados palos de quebracho colorado. La única que quedó atrapada fue la beba Alma Mía, tal como publicó ayer Nuevo Diario. El siniestro y los gritos de desesperación generaron la reacción de pobladores de la zona, quienes lograron rescatar a la menor. Sin embargo, ya estaba sin vida. Los adobes y los palos le habían ocasionado gravísimas lesiones que provocaron su muerte casi en el acto. El resto de la familia sobrevivió. Los menores, acompañados de su madre y hermana, fueron trasladados al Cepsi, donde se comprobó que solo la niña de ocho años sufrió lesiones curables en siete días. Tras las curaciones fue dada de alta. En tanto, sus hermanos y su madre no presentaban heridas que demandaran asistencia.
El cuerpo de la infortunada víctima fatal fue sometido a una autopsia en la morgue judicial y luego fue entregado a sus familiares para la inhumación. La Policía busca respuestas para el trágico derrumbe.