Tomás Ibarra era un niño de 9 años que vivía junto a su familia en el barrio Alberdi, de Córdoba. Durante un viaje de pesca junto a su padre y hermano, desapareció en las aguas del río Utis, hace varios años. Tras el hallazgo de restos óseos, su madre reveló que “tienen la esperanza” de que se trate de los huesos del menor. El grave accidente en el que desapareció Tomás se produjo en el año 2012. El menor fue buscado durante varios días en el cauce, pero no se encontró rastro de él.
Karina Quiroga, madre del niño, recibió anteayer un llamado telefónico de los efectivos de la Comisaría 39ª de Los Telares, que estuvo a cargo de la búsqueda. El mensaje emitido por los uniformados fue abrumador para Karina.
“Hemos encontrado restos óseos”, le dijeron a Karina. Un pescador, de 46 años, encontró los huesos a tres kilómetros de donde Tomás fue visto por última vez con vida. De inmediato, se iniciaron las averiguaciones del caso. Conmocionada por la noticia, Karina —en diálogo con medios cordobeses— indicó: “Nos avisaron que un pescador estaba a la orilla del río, a tres kilómetros de donde se había visto por última vez a Tomás. Encontraron unos huesitos y aparentemente podrían ser de Tomás. El único niño que está desaparecido y que nunca apareció es Tomás”. “Nosotros tenemos esperanza de que sea Tomás, así que ahora empezaremos a hacer todo lo que debamos hacer con la Justicia para saber si es Tomás, pero hay una gran posibilidad de que sea él. Los huesos serán trasladados a Salta para analizarlos”, reveló la madre del niño ahogado.