La defensora oficial Andrea Coulter planteó la nulidad de la imputación en la causa que involucra a un gitano, que está acusado de haber embestido la motocicleta en la que se transportaba su expareja y un amigo de esta.
Se trata de Pablo Ezequiel Giovanoni —de la comunidad romaní— a quien la fiscalía le imputó lesiones leves calificadas en perjuicio de Érika Santillán, daño —por roturas en la moto— y desobediencia judicial. Para la defensora no están acreditadas las lesiones, “por cuanto no existe un certificado médico que diga lesiones curables en determinados días. Solo refiere que permanecerá en observación por 48 horas”.
Respecto del daño no se cometió en perjuicio de Santillán, sino de su amigo, que es el dueño de la moto, y por consiguiente no corresponde al ámbito de género. Él tendría que haber hecho la denuncia y ser otro fiscal y otro juez los que intervengan. Y la desobediencia no corresponde porque Giovanini no fue notificado de la prohibición de acercamiento”, explicó Coulter.
La fiscalía pidió prorrogar la detención y la jueza Cecilia Laportilla difirió la resolución.