Entre masas y moldes, un panadero y sus ayudantes iban “horneando” un plan perfecto. Conocían cada rincón de la panadería donde trabajaban. Los sitios donde se guardaba el dinero. Los elementos que podían usar y, lo más importante, nadie sospecharía de ellos.
Alexis Galvez tiene 34 años y reside en la ciudad de La Banda. Hace un tiempo atrás conoció a una joven de apellido Díaz, con quien inició una relación. Se enamoraron y comenzaron a convivir. Pero la familia de la mujer, que es propietaria de una distribuidora de la ciudad de La Banda y una panadería local, no confiaba plenamente en el muchacho.
Dudaba de sus actitudes y algunos aspectos de su vida no le parecían claros. Pese a su intuición, el comerciante decidió unirlo a la familia que encabeza. Trató de depositar en él la confianza suficiente para que se hiciera cargo de los negocios, mientras trabajaban de manera conjunta como socio.
Pero mientras el negocio estaba encaminando, Galvez comenzó a diagramar el “golpe” que le daría a su suegro. Pensó hasta en el más mínimo detalle para evitar ser descubierto. Diagramó cómo ingresarían al negocio, el día que se concretaría el robo y los elementos que usarían para robar la plata. Sabía que el botín que podía conseguir era “jugoso”.
Mientras pasaba el tiempo, el plan estaba digitado. Ahora, se preparaba para dar el golpe. Necesitó dos cómplices para simular un robo comando. Entre charlas de trabajo, pensó en cómo convencer a dos empleados para que lo ayudaran. Comenzó a beneficiar a los trabajadores con permisos y algunos “favores”.
Se ganó la confianza pacientemente. Hasta los convenció de concretar el robo en contra de sus patrones. “Mordiendo la mano que les dio de comer”, pactaron el día que irrumpirían en el comercio ubicado en calle Pellegrini Nº 142, de la ciudad de La Banda.
Llegaron la madrugada del 12 de agosto del corriente año. Realizaron un boquete en una de las paredes del negocio y se dirigieron hacia una de las oficinas, donde Galvez se habría encargado de dejar el dinero guardado.
Habría sido el yerno del dueño del comercio, quien se dirigió a la oficina y se alzó con los 800 mil pesos y los 500 dólares. Además, sustrajeron otros elementos de valor.
El yerno infiel de 34 años manejaba la camioneta en la que junto a sus cómplices, uno de ellos identificados como Walter Mauricio Díaz, de 24 años, residente en el barrio Dorrego de la ciudad de La Banda, emprendió la fuga.
Galvez, al presentarse a trabajar horas posteriores, “descubrió” el robo y alertó a la Policía.
De inmediato, los efectivos de la División Delitos Comunes Banda iniciaron las averiguaciones de rigor a requerimiento del fiscal de Banda y Robles, Dr. José Piña.
Los uniformados lograron detener a Galvez y a uno de sus cómplices, de apellido Díaz. En la requisa de sus viviendas, les secuestraron diversos elementos de valor que fueron robados del comercio.
La Policía continúa con las averiguaciones de rigor con el fin de aprehender al cómplice que se encuentra prófugo.
“Mejicaneó” a sus cómplices con el dinero
Sin código alguno y completamente ambicioso, no tuvo piedad en estafar a los empleados que lo ayudaron a concretar el robo contra su suegro. No tuvo límites con fin de poder concretar sus objetivos.
“No hemos sacado la caja donde estaba la plata. Qué macana. Pero igual, lleven ustedes las cosas, otro día vamos a hablar”, les habría dicho Galvez a los jóvenes. Mientras guardaba entre sus pertenencias los 800 mil pesos y los 500 dólares, que había guardado en una caja.
El dinero era parte de la recaudación por ventas. Estaba destinada al pago de empleados y proveedores. El empresario, al sufrir el robo, tenía que iniciar de cero con las negociaciones para recaudar la plata. Un punto a su favor, Galvez pensaba que nadie sospecharía de él. Pero sus suegros y demás familiares centraron toda su atención en él.
Enceguecido por la ambición, Galvez no tuvo escrúpulos para quedarse con todo el dinero para él. Sin importar el daño que estaba causando.
Vendió en Facebook parte del botín
En el marco de la investigación penal preparatoria que lleva a cabo el fiscal de Banda y Robles, Dr. José Piña, conjuntamente con el personal de la División Delitos Comunes Banda, se logró detectar un perfil en Facebook en el que se comercializaban elementos robados.
Los uniformados allanaron una vivienda de la familia Gerez, en la ciudad de La Banda. La dueña de casa indicó que “su hijo habría recibido un regalo de parte de Alexis Galvez”, quien le habría entregado diversos bienes que “no los utilizaba”.
El joven habría colocado en Facebook a la venta los elementos. Se trata de una bicicleta rodado 29, dos pares de zapatillas, un reloj digital y una caja de herramientas varias. Todos los bienes fueron denunciados como robados por Galvez.
Se conoció que las cosas habrían sido vendidas a un precio menor de los tres mil pesos.
De inmediato, la Fiscalía ordenó diversas medidas a seguir las próximas horas.
De inmediato, los uniformados le recibieron una declaración testimonial a la mujer, con el fin de determinar fehacientemente su participación en el hecho delictivo.
Cabe destacar que el jueves, tras su detención, Galvez y Díaz fueron trasladados al Centro Judicial Banda, donde fueron indagados por el fiscal que instruye el caso, Dr. José Alberto Piña.
Los jóvenes se encuentran imputados del supuesto delito de robo calificado en perjuicio de la familia Díaz.
La Policía continúa con las averiguaciones de rigor, con el fin de aprehender a un tercer cómplice.
Deudas y apertura de sucursales
Alexis Galvez pensó rápido qué iba a hacer con el dinero que había logrado obtener en un “golpe de suerte”. Decidió romper la sociedad llana con su suegro y emprendió “nuevos horizontes laborales” con sus hermanos.
Según se desprende de la investigación penal preparatoria que lleva a cabo la Policía y la Fiscalía, Galvez habría comenzado a tener problemas financieros al adquirir deudas con proveedores de mercadería y empleados que trabajaban bajo sus órdenes.
Pero apenas tuvo el dinero en la mano, decidió abrir dos sucursales de la panadería que encabeza. Pero las sociedades, en esta oportunidad, estaban realizadas con sus hermanos. Él alquilaría los locales y pondría el capital, pero sus familiares los trabajarían.