Un depravado de 19 años fue despertado de un brinco en la cama por policías. Los efectivos, pese a la agresión de los familiares del supuesto abusador, lograron esposarlo y alojarlo en sede policial. Será indagado los próximos días.
La suerte de “Picaflor”, residente en la ciudad de Las Termas de Río Hondo, quedó librada al azar el 26 de septiembre. Fue denunciado por una vecina, quien lo acusó de abusar sexualmente de su hija.
La menor de 13 años regresaba a su vivienda y fue interceptada por el agresor, quien la accedió carnalmente. La amenazó de muerte para que no revelara a nadie lo que habría sufrido y luego huyó.
Pero la adolescente, lejos de tenerle miedo, rompió en llanto delante de su madre. “Me violó, mami”, fue la revelación que dejó atónica al ama de casa.
De inmediato, pese a la vergüenza que sentía y a tener la ropa manchada con tierra y sangre contó lo que le sucedió.
La madre se dirigió a la Oficina del Menor y la Mujer de Las Termas de Río Hondo, donde radicó la denuncia. La menor, pese a su estado de shock emocional, logró reconocer al depravado que había abusado de ella.
En el caso tomó intervención el fiscal de la circunscripción Río Hondo y Jiménez, Dr. Marcelo Sgoifo.
Se iniciaron las averiguaciones del hecho y se determinó que se trataba de un muchacho conocido como “Picaflor”.
De inmediato, requirió su detención, por lo que la Policía llevó a cabo un procedimiento de rigor.
Detención e incidente
Cerca de las siete de la mañana de ayer, los efectivos de la Departamental 6 de Río Hondo, conjuntamente con el Cuerpo Guardia de Infantería, llegaron a la vivienda donde estaba durmiendo “Picaflor”.
Irrumpieron en el sitio, donde lograron apresarlo. El allanamiento fue realizado por disposición del juez de Control y Garantías, Dr. Silvio Sálice.
En ese momento, los familiares del depravado —lejos de colaborar con los uniformados ante el aberrante caso que se le imputa al sospechoso— arremetieron contra el personal policial. Lo atacaron a pedradas y con palos, además de amenazarlo de muerte.
La situación fue aprovechada por el acusado de abuso sexual con acceso carnal para intentar huir. Pero no pudo cometer su objetivo por la rápida reacción de los investigadores. Los familiares de “Picaflor” apedrearon los patrulleros.