Un agente de Policía domiciliado en el capitalino barrio La Católica, que tras el festejo de su cumpleaños —en el que ingirió bebidas alcohólicas— quiso intimar con su concubina, terminó agrediéndola porque ella lo rechazó, e incluso la amenazó diciéndole que llevaría los chicos a la casa de su madre y que —tras pasar por el adicional— volvería para que “nos hagamos mie...”.
Una vez que el acusado salió del domicilio, la mujer —de 31 años— logró llamar por teléfono a su madre para que la auxilie, y posteriormente radicó la denuncia en la Comisaría Comunitaria 3.
Presentaba lesiones
El hecho fue puesto en conocimiento de la Dra. Norma Matach —de turno en la Unidad Fiscal de Género y Violencia Intrafamiliar— la cual dispuso que la víctima sea examinada por un médico de Sanidad Policial, quien constató que presentaba lesiones curables en 7 días, por lo que la fiscal requirió a una jueza que ordene la detención del acusado.
Los dichos de la víctima
La víctima contó que el sábado último festejaron el cumpleaños del acusado junto a varias personas amigas. Cuando las visitas se marcharon, el sujeto quería seguir ingiriendo bebidas alcohólicas, por lo que ella se fue a acostar. Momentos después el acusado ingresó a la habitación y se acostó junto a su lado, comenzando a tocarla con intenciones de intimar, pero ella no lo dejó.
Eso molestó al policía, quien la agarró fuertemente de los brazos y la apretaba, por lo que ella le gritó pidiéndole que la soltara. Ello provocó que su hijo mayor se despertara, por lo que el denunciado le dijo que dejara de gritar. “Callate, por tu culpa se están despertando lios chicos”, le manifestó y no dejaba que se levante.
En un descuido del acusado, en momentos que uno de los hijos fue al baño, la mujer escondió su teléfono celular en una mochila, por temor a que su pareja lo rompiera.
Luego le dijo que llevaría los chicos a la casa de su madre, y de allí iría a Las Casuarinas —donde cumplía servicio adicional— para después regresar a la casa “para que nos hagamos mie...”.
La víctima confesó que varias veces sufrió malos tratos físicos y violencia psicológica por parte de su concubino, pero que nunca lo denunció por temor a la reacción que él podría tener en contra de su persona.