Un recorrido de prevención por las calles del barrio Ejército Argentino para dos policías terminó convirtiéndose en una “trampa” casi mortal. Fueron agredidos físicamente con golpes de puño y elementos contundentes por un grupo de jóvenes.
El incidente contra los policías que prestan servicio en la Comisaría Comunitaria Nº 11 se produjo luego de que, en sede policial, se recibiera un llamado telefónico anónimo.
Un vecino, quien adujo vivir en el barrio Ejército Argentino, habría divisado a un sujeto en actitud sospechosa.
Según denunció el interlocutor, el sospechoso habría intentado ingresar a una vivienda con “aparente intenciones de robo”.
De inmediato, se les requirió a los uniformados —agentes Rodríguez, de 28 años, residente en el barrio El Vinalar Ampliación, y Orieta, de 31, de La Católica— que se dirigieran a verificar el hecho.
Los policías realizaban un recorrido de prevención por la Calle 59. Al llegar a la intersección con avenida Colón, del mencionado complejo habitacional, comenzaron a ser agredidos físicamente por un grupo de jóvenes que estaban reunidos en el lugar.
Los agresores les propinaron golpes de puño en el rostro y la cabeza, luego que interceptaran a los uniformados. Posteriormente, les arrojaron elementos contundentes. Ambos agentes sufrieron lesiones.
Los vecinos que divisaron el brutal ataque que estaban sufriendo los uniformados, alertaron a los colegas sobre el incidente, por lo que de inmediato los refuerzos se hicieron presentes en el lugar.
Investigación
Los agentes de Policía sufrieron lesiones en el rostro, la cabeza y en diversas partes del cuerpo, por lo que tuvieron que ser asistidos por el personal del Sease 107 y trasladados de inmediato al hospital Regional Dr. Ramón Carrillo, donde les practicaron las curaciones correspondientes.
Ante el grave ataque que sufrieron los uniformados, el fiscal coordinador de la circunscripción Capital, Dr. Mariano Gómez, ordenó una minuciosa investigación penal preparatoria, con el fin de establecer fehacientemente si el llamado anónimo fue una emboscada para los uniformados para propinarles un ataque.
Los agresores habrían sido identificados por los uniformados, por lo que se inició una profunda investigación el torno al hecho.