Era de madrugada. El sujeto dejó la cama en la que dormía con su pareja y se trasladó sigilosamente hacia el lecho donde descansaba su hija biológica de cinco años. La despertó en medio de la penumbra y le dijo que no hablara. Seguidamente, el depravado de 35 años le practicó sexo oral a la menor.
Tras el aberrante hecho, sucedido en una vivienda de la ciudad de La Banda, el sujeto volvió a su cama y continuó durmiendo. Con la llegada del día, la víctima le contó lo sucedido a su madre en medio de un incontenible llanto. La mujer enfrentó a su pareja y padre de la niña y le cuestionó el hecho. El sujeto le respondió que no se acordaba de nada porque estaba alcoholizado.
La mujer realizó la denuncia y la fiscal de la Unidad de Abusos Sexuales del Ministerio Público Fiscal de Banda y Robles, Dra. Alicia Falcione, comenzó una profunda investigación en diciembre de 2018. La menor fue examinada por el médico forense, quien develó que presentaba irritación en la zona genital. Asimismo, la niña se entrevistó con una psicóloga en Cámara Gesell y confirmó el abuso sexual, además de manifestar un rechazo y temor ante la presencia de su padre.
El progenitor, quien es panadero, fue detenido. La Dra. Falcione sumó una gran cantidad de evidencias y la causa ya estaba lista para ser elevada a juicio. En esta circunstancia, surgió la propuesta de un juicio abreviado.
La Fiscalía y la defensa del imputado de abuso sexual agravado por la condición de guardador y por la convivencia llegaron a un acuerdo de la pena.
En la audiencia realizada ayer, la jueza de Control y Garantías, Dra. Roxana Menini, homologó el acuerdo y condenó al depravado a nueve años de prisión.
Antes de escuchar la condena, el panadero pidió la palabra: “Dios ya me perdonó”, manifestó y le pidió “perdón” a su familiar por el “error”. Asimismo, dijo que está “arrepentido” por el hecho en que “perdió a su familia” y lloró. Tras el fallo, el sujeto fue trasladado al calabozo para comenzar a cumplir su pena.