La vida de “Yiyo” Corvalán depende de un milagro. La travesti de 47 años se desangró en el interior de su vivienda durante doce horas, luego que fuera acuchillada en el abdomen durante un asalto. Sus familiares realizan cadena de oraciones para su recuperación.
Los hermanos de “Yiyo” recibieron la peor noticia. “Los riñones, los pulmones y el hígado funcionan correctamente”, le dijo el médico durante el informe de su evolución. Pero el parte informativo que colapsó a los familiares de la travesti, residente en la localidad de El Sauzal, departamento Río Hondo, fue la noticia menos esperada: “Está inconsciente, en coma. Hoy está vivo porque el corazón es lo que le está funcionando”. Mientras las horas pasan, Ana, Liliana y Ramón no pierden la esperanza de que “Yiyo” presente alguna mejoría. Pacientemente, esperan en la guardia del hospital Regional un informe alentador sobre su estado.
“Yiyo” quedó al borde de la muerte la madrugada del 19 de agosto del corriente año. Estaba en su casa, cuando escuchó ruidos. Eran aproximadamente las tres de la mañana. Fue a ver qué pasaba y encontró en el pasillo de la vivienda a dos sujetos. Pudo reconocerlos porque eran jóvenes que residían en cercanías de su domicilio.
Se trenzó en lucha con los ladrones. Uno de los delincuentes extrajo un cuchillo y le asestó una profunda herida en el abdomen. Luego, la dejaron abandonada. En ese momento, Corvalán comenzó a desangrarse.
Los dos delincuentes, junto a una cómplice que hacía de “campana” en la puerta, huyeron con dinero, documentos y otros elementos de valor de Corvalán, mientras que la travesti se desangraba en su casa.
Cerca de las tres de la tarde de ese día, como pudo, se levantó y le pidió a una vecina: “Por favor, dígale a mi hermana que venga que estoy herido”, le dijo. Luego fue internada inconsciente. Tras ser sometido a una cirugía, “Yiyo” regresó a su vivienda.
Pero con el paso de los días, su cuadro de salud se agravó. Sufrió un cuadro febril por una infección en la operación y fue internado de urgencia nuevamente. Desde el 30 de agosto, los hermanos Corvalán solo esperan el milagro.
“Me vinieron a matar. Entraron a matarme”, fue la revelación que “Yiyo” le realizó a sus hermanos mientras estuvo lúcido. Brindó las identidades de sus atacantes y contó los elementos que le habían sustraído. Los hermanos intentaron saber qué había pasado esa fatídica noche del ataque. Pero “Yiyo” entraba en crisis y se enfermaba.
La víctima se encuentra internada en la Unidad de Terapia Intensiva del hospital Regional. Solo un milagro podría salvarla. La familia se aferra a la oración.
“Es muy querida, no se merecía todo esto”
Mientras esperaban un nuevo informe médico sobre el estado de salud de “Yiyo”, Ramón, Ana y Liliana Corvalán revelaron: “Nosotros pedimos que se haga justicia y que se llegue a profundizar lo que pasó. Pedimos que los responsables que le hicieron esto a nuestra hermana, lo paguen”.
“Es muy querida, no se merecía todo esto. Sus amigos y vecinos, los que la conocen, se acercan y preguntan. Sabemos que hay gente que nos apoya y que se movilizará los próximos días”, remarcó Ana.
Por el brutal ataque que sufrió “Yiyo”, un joven de 19 años, identificado como Clemente Romano, residente en la localidad de El Sauzal, departamento Río Hondo se encuentra detenido a requerimiento de la fiscal Melisa Deroy.