En el transcurso de los alegatos de partes concretados ayer, el Ministerio Fiscal, representado por los Dres. Natalia Simoes y Alvaro Cantos, requirió la pena de prisión perpetua para Néstor Rodolfo Villalba, el “monstruo” de Tapso (Choya), por considerarlo autor del delito de doble homicidio agravado por alevosía y ensañamiento en perjuicio de sus padrinos Lucio del Valle Guzmán y Nélida Romano, a los que tras golpearlos brutalmente los degolló.
Cabe recordar que el terrible hecho de sangre ocurrió el 25 de junio de 2017, en la vivienda donde residían —solas— las víctimas, cuyos cadáveres fueron encontrados al otro día por un familiar que había ido a visitarlos.
Sobre los agravantes
La fiscalía aseveró que en el caso no existen atenuantes, pero sí están configurados los agravantes de la alevosía y el ensañamiento, ya que Villalba se aprovechó de la indefensión de los ancianos de 86 y 85 años, actuó sobre seguro y sin riesgo alguno para él, tras lo cual atacó a sus padrinos con inusitada violencia, aplicándoles violentos golpes de puño, para luego agarrar un cuchillo y degollarlos, entendiendo que causó un sufrimiento innecesario en las víctimas, por lo que consideró acreditados los agravantes por los que solicitaron la aplicación de la pena máxima prevista para tan grave delito.
La defensa plantea nulidad
La defensa oficial que asistió al acusado planteó la nulidad de la declaración indagatoria, aduciendo que Villalba fue coaccionado para que se inculpe en el doble homicidio, indicando que no fue interrogado en sede judicial sino en el destacamento policial de Tapso y terminó solicitando la absolución del sujeto.
La fiscalía requirió rechazar tal planteo de nulidad, ya que se respetaron todas las garantías constitucionales del acusado, que contó con abogado en la diligencia.