Una pareja del barrio Primera Junta —tiene en común una hija de un año y dos meses— se separó a causa de los sucesivos hechos de violencia del joven de 24 años. El último sucedió en agosto pasado, ocasión en la que tuvo que intervenir la madre de la mujer de 22 para evitar que prosiguiera el castigo físico. En esa ocasión, el sospechoso le destruyó la motocicleta a su suegra. Todo derivó en denuncias y la prohibición de acercamiento.
La joven inició una nueva vida con otro joven del mismo complejo habitacional, con quien se fue a vivir en concubinato. El 18 de octubre pasado, luego de que el sospechoso se enterara que su expareja estaba embarazada, se trasladó hasta el nuevo domicilio de la mujer, ocasión en la que intentó llevarse a su hija por la fuerza. La joven forcejeó con su expareja para impedir que concretara el objetivo, ocasión en la que el sospechoso le habría propinado un fuerte golpe de puño en el vientre. Tras el hecho, se dio a la fuga. La mujer fue auxiliada y trasladada al Servicio de Maternidad del hospital Regional, donde llegó con un “aborto completo”, reveló la madre de la víctima. La joven estaba embarazada de dos meses y estuvo internada varios días, luego de que le realizaran un legrado. Por el hecho, volvió a realizar una denuncia.
La madre de la mujer indicó que el 28 de octubre, su exyerno se presentó otra vez en la casa de la nueva pareja de la joven y atacó la propiedad a pedradas. Los vecinos llamaron a la Policía y el sospechoso fue apresado y alojado en la Comisaría 8.
“Por el momento, estamos viviendo en otro lado porque tengo miedo por la vida de mi hija y mi nieta”, afirmó la madre de la víctima.