Un supuesto técnico electricista se presentó en un establecimiento educativo de la ciudad de La Banda. Ofreció sus servicios, aduciendo que “había quedado sin trabajo y tenía una familia que mantener”. Aprovechó la oportunidad que le dieron los docentes y robó todo lo que encontró a su paso.
Las averiguaciones, que fueron encabezadas de manera conjunta entre el fiscal de Banda y Robles Dr. José Alberto Piña y el personal de la División Delitos Comunes Banda, comenzaron a partir de la denuncia de una docente de apellido Santillán.
De acuerdo con lo manifestado por la maestra, desconocidos le habían sustraído un celular y un maletín donde tenía guardados elementos de valor. La única persona extraña en la escuela fue un técnico que había sido contratado para realizar tareas de mantenimiento.
La docente fue entrevistada por los uniformados, quienes lograron identificar al sospechoso. Se trataba de un sujeto que había salido recientemente en libertad. Había estado detenido en la ciudad Capital por delitos contra la propiedad. Había robado diversos elementos en un establecimiento educativo.
Los directivos de la institución educativa descubrieron que, además del robo a la docente, había sustraído computadoras y diversos materiales didácticos de los alumnos.
Tras un arduo trabajo de investigación que llevó a cabo el personal de la División Delitos Comunes Banda, se llevó a cabo un allanamiento en un inmueble ubicado en el barrio San Martín, de la ciudad de La Banda, por disposición del juez de Control y Garantías de Banda y Robles, Dr. José Luis Torrelio.
Los investigadores irrumpieron en la propiedad de la familia González Jiménez. En primera instancia, se procedió a la detención del sospechoso, quien fue identificado como Pedro Carlos González Jiménez, de 41 años, conocido en el mundo delictivo como “Pedrín”.
El sujeto fue inmovilizado y detenido. Fue trasladado a sede de la Comisaría Comunitaria 47ª, donde quedó alojado. Posteriormente será indagado.
En la requisa de su vivienda, los efectivos secuestraron un celular de alta gama, cinco notebooks de diversas marcas, dos cargadores, un par de parlantes, un maletín, una remera y otros elementos de menor valor.
Todos los bienes fueron sustraídos de la escuela, donde la docente Santillán presta tareas y donde el sospechoso se había presentado a pedir trabajo.