Un comerciante domiciliado en Las Termas de Río Hondo que estaba acusado de haber manoseado y violado a su hija, fue condenado —ayer al mediodía— a la pena de 12 años de prisión, al ser hallado culpable de los hechos que le endilgaron.
Según la víctima, el progenitor comenzó a manosearla en sus partes íntimas cuando ella tenía 12 años, y fueron reiterados. Años después la accedió carnalmente —hasta los 17— todo lo cual ella se animó a denunciar cuando cumplió la mayoría de edad.
El Tribunal integrado por los Dres. Graciela Viaña de Avendaño, Juan Carlos Storniolo y Luis Achával encontró al inculpado Elvio Marcelo Ledesma autor material de los delitos de abuso sexual simple reiterado y abuso sexual con acceso carnal reiterado —ambos agravados por el vínculo—.
Los pedidos de las partes
En los alegatos de las partes, la fiscal María Gabriela Gauna pidió que se condene a Ledesma a la pena de 15 años de prisión, al considerar que en el debate se acreditó su responsabilidad en los ilícitos que le imputaron.
“El acusado utilizó la violencia para amedrentar a la víctima, quien aseveró que durante los sometimientos su progenitor actuó con violencia y la amenazaba para que no diga nada a nadie”, explicó la Dra. Gauna.
Por su parte, el abogado penalista Juan José Saín —que estuvo a cargo de la defensa de Ledesma— pidió la absolución lisa y llana de este por considerarlo inocente de los hechos imputados.
Sostuvo que la víctima mintió ante el Tribunal, e incurrió en contradicciones. “Al denunciar dijo que su padre la abusó por primera vez en el auto, y en el juicio afirmó que fue en su domicilio”, remarcó el profesional.