Cristian nació en Tucumán y vivió un tiempo en la ciudad santiagueña de Las Termas de Río Hondo, antes de emprender el viaje a Estados Unidos, donde se afincó hace 20 años en busca de un futuro mejor. En los últimos días, se enteró de la muerte de un amigo e ingresó a la página web de Nuevo Diario para informarse. No solo leyó esa noticia. También se interesó por el robo de 300 mil pesos concretado en La Banda, la noche del viernes 13 de diciembre pasado. Delincuentes habían robado una bolsa con el dinero que estaba en la camioneta de la tía de Paulina Flores Oberlander, la niña que necesita viajar a España para someterse a un costoso tratamiento por un cáncer neuroblascoma de grado IV. El dinero era de las donaciones que había recolectado de las urnas distribuidas en distintos lugares.
La noticia conmovió al argentino —pidió a la familia de la niña su anonimato—, quien se puso en contacto con la tía paterna y madrina de Paulina, Carolina Flores Luti, y envió una donación de dinero desde Florida, Estados Unidos, donde vive. Pero el “termense por adopción” no quedó conforme. Le contó sobre Paulina y el hecho delictivo a sus compañeros de trabajo, quienes son obreros de la construcción latinos (de México, El Salvador y Honduras) y norteamericanos. Todos los trabajadores abrieron su corazón y contribuyeron con donaciones de dinero que fue enviado para contribuir con la cruzada en favor de Paulina y cubrir los 300 mil pesos robados.
Los obreros también le enviaron una foto a Paulina. Se colocaron gorros de Santa Claus y posaron junto a un cartel en el que le desearon una “feliz Navidad”.
La madrina de la niña destacó el “gesto solidario” de los obreros latinos, especialmente porque “a nadie le sobra plata”.
“No tenemos palabras para agradecer lo que están haciendo por Paulina”, afirmó Carolina.
Agradeció “a todos los santiagueños y personas solidarias de otras provincias que están ayudando”. “Mucha gente —que no conocemos— están realizando donaciones”, reveló.
La niña prosigue en Córdoba con el tratamiento
Carolina Flores Luti reveló que su ahijada y sobrina prosigue en Córdoba, aunque no se encuentra internada. Paulina debe asistir cada tres días a un centro de salud para que le coloquen vacunas para aumentar las defensas y evitar cualquier contratiempo hasta poder realizar el viaje a España para el tratamiento de la enfermedad que padece. Asimismo, es sometida a constantes análisis de sangre. “Estamos sufriendo mucho”, reveló la familiar de la niña de tres años.