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Policiales #DespuésDe35Años

Felicidad: el vecino de Colonia El Simbolar se reencontró con su numerosa familia

El hombre fue llevado a Salta, donde viven sus siete hermanos y decenas de sobrinos

Félix Antonio Villavicencio (62 años) —quien es soltero y vive solo— se encontraba en el patio de su casa del barrio 25, sector A, de Colonia El Simbolar, departamento Robles, a 24 kilómetros de la ciudad Capital de Santiago del Estero. Le estaba dando de comer a sus nueve perros que había levantado de la calle —donde fueron abandonados—, quizá para cubrir la soledad de su vida.

Se encontraba de espalda a la calle cuando llegó un hombre y directamente le dijo: “Hola Chacho”. Don Félix se sorprendió porque en Colonia El Simbolar nadie lo conoce por ese apodo que había dejado de escuchar hace exactamente 35 años, luego de que dejara su Salta natal para trabajar como peón rural en distintas provincias. Giró su cuerpo y se encontró de frente con el visitante. Se cruzaron las miradas por unos segundos. “¿No me conoces, no te acuerdas de mí?”, preguntó el recién llegado. Félix le dijo que no con su cabeza, mientras achinaba sus ojos para ver mejor. Vio rasgos familiares en el hombre, pero no se quería arriesgar. “Hermano, soy yo”, le manifestó Víctor Villavicencio (70) y le mostró una foto de cuando ellos eran jóvenes. Se fundieron en un abrazo y lloraron por eternos segundos.

“Hermano, ¿me has venido a buscar?”, le preguntó “Chacho” a Víctor, luego de que secaran sus lágrimas con el dorso de las manos. “Sí”, le dijo Víctor y volvieron a abrazarse.

“Fue muy emocionante”, afirmó ayer a Nuevo Diario Mónica Villavicencio, hija de Víctor, quien fue testigo del reencuentro de los dos hermanos después de 35 años sin verse, sin saber nada del otro. La mujer de 39 años contó detalles de la feliz noticia que fue publicada en exclusivo ayer por Nuevo Diario y que recorrió los medios de comunicación del país.

En este sentido, agradeció la tarea realizada por los efectivos de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de la Policía de Salta y de Inteligencia Centro de la Comisaría Comunitaria Nº 1 de la Policía de Santiago del Estero, quienes encontraron y confirmaron que el vecino de Colonia El Simbolar era fehacientemente el buscado.

Mónica sostuvo que realizaron un largo viaje de ocho horas desde la Capital salteña hasta el departamento Robles para que se concretara el reencuentro.

Tras los abrazos y las lágrimas de emoción, “Chacho” Villavicencio cerró su humilde casa, le encomendó a una vecina que le diera de comer a los nueve perros y regresó con su hermano a Salta, de donde se había marchado hace 35 años en busca de trabajo como peón rural.

“Chacho” se reencontró ayer con parte de sus siete hermanos varones —otros dos ya fallecieron—, sobrinos y hasta conoció a “nuevos” integrantes de la numerosa familia que lo buscó más de tres décadas.

 

“Nos dijeron que estaba muerto”

 

La familia Villavicencio tenía la noticia de que “Chacho había muerto” en un accidente en Mendoza. Mónica vio triste a su papá Víctor y juntos se encolumnaron en saber —al menos— “dónde estaba sepultado para prenderle una vela”, pero no perdieron la esperanza de que estuviera vivo. Pidieron ayuda a la Policía y lo hallaron con vida. “Gracias a la Policía y a todos los que nos ayudaron”, destacó Mónica.

 

“No puedo hablar de la emoción que tengo, me pongo a llorar”

 

Félix “Chacho” Villavicencio vivió entre anteayer y ayer muchas emociones juntas. No solo se reencontró con Víctor Hugo, uno de sus hermanos, en Colonia El Simbolar (Robles), sino también recibió decenas de saludos y abrazos después de llegar a Salta. Hermanos, sobrinos y otros familiares se trasladaron hasta la casa de Víctor para reencontrarse o conocer al tío “Chacho”, quien estaba “desaparecido” hace 35 años y regresó. También le pasaron el teléfono para hablar con otros parientes, quienes no pudieron llegar a saludarlo.

“Me hablan familiares de todas partes; hay momentos que no puedo hablar de la emoción que tengo y me pongo a llorar”, afirmó “Chacho” entre lágrimas a Nuevo Diario. “Gracias a Dios me estoy encontrando con varios integrantes de mi familia después de 35 años… Es mucho tiempo”, reflexionó.

Contó que después de irse de Salta, trabajó como peón rural en Mendoza, Catamarca, La Rioja y en Colonia El Simbolar, Santiago del Estero. “Gracias a la Policía que ayudó a mi hermanito y a mi sobrina para que me encontraran y a Nuevo Diario por interesarse en mí”, afirmó.

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