Alrededor de las 11.30, el muchacho, domiciliado en el barrio Siglo XIX, ascendió al tanque de la Escuela del Bicentenario del citado complejo habitacional.
El sujeto salió en libertad hace pocos días y está acusado de violencia de género. A causa de ese delito, le prohibieron acercarse a su expareja y a sus tres hijos.

El joven solicitaba ver a sus descendientes y que le levantaran la restricción. De lo contrario, según aseguraba a viva voz, se arrojaría al vacío.
La madre llegó al lugar y le pidió a su hijo que descendiera. El joven solicitó la presencia de una autoridad judicial. Luego de hablar con el fiscal Sebastián Robles, desistió de su actitud y descendió.