Es una pieza clave en la investigación para intentar determinar quién o quiénes asesinaron a golpes a Fernando Báez Sosa. Se trata de la zapatilla —con manchas de sangre— que habría matado al joven estudiante de Derecho que fue brutalmente atacado por un grupo de rugbiers en Villa Gesell.
El material, según Todo Noticias, es analizado por la Policía para intentar determinar quién es el propietario del calzado. Además de este hay 18 pares más.
La zapatilla de la foto presenta una particularidad: está manchada con sangre, en la punta y a un costado, por lo que el determinar quién la utilizó la madrugada del sábado 18 será clave para dar con uno de los coautores.
La próxima semana se llevará a cabo la scopometría, test criminalístico de observación y medición de marcas que se puede aplicar a ropa y que puede arrojar certezas en el intento por determinar si este calzado pertenece a uno de los acusados.
Esta pericia, junto con el análisis de las cámaras y las ruedas de reconocimiento, servirán para que los investigadores tengan un panorama más claro de qué es lo que ocurrió esa noche.
Fernando Cardini, perito forense, explicó a TN que “la zapatilla no solo tiene los rasgos importantes que hablamos en scopometría para medir la forma, la huella que puede llegar a dejar, sino que se suma inclusive material biológico, como la sangre. Esto lo hace todavía más relevante como elemento de evidencia que puede llegar a condenar a los culpables”.
“Lo que hay que hacer ahora es asociarla a quien la utilizó. Va a haber rastros. La zapatilla tiene elementos biológicos del que la usa, transpiración, fluidos”, añadió.
El perito aseguró que la persona debería haber dejado ADN de contacto en las zapatillas, esto es, elementos biológicos que las personas liberamos permanentemente.