El director del hospital zonal de Puerto Deseado, donde permanecía internada la mujer que fue violada y cuyo hijo de 4 años fue asesinado, afirmó que la paciente “está fuera de peligro”, pero con secuelas psicológicas que prolongarán su estadía en el centro de salud.
“Fue víctima de una agresión sexual”, destacó a Télam Gustavo Morín, y dijo que evoluciona de las lesiones que sufrió durante el ataque, aunque a nivel psicológico continúa “conmocionada” por lo que le pasó.
Morín agregó que la víctima “está estable, bajo asistencia psicológica” y respecto de las lesiones indicó que “tuvo un traumatismo de cráneo, leve, por un golpe en la zona occipital con herida cortante. Se le realizaron las tomografías pertinentes, pero no tiene lesión cerebral, más que un corte importante que tuvo en esa zona”, indicó.
Agregó que “tuvo traumatismos por golpes en el rostro y las manos que no revisten gravedad ni hay riesgo de vida”.