La mujer de 28 años recibió un llamado telefónico y le comunicaron que había ganado un premio de cien mil pesos. El interlocutor le manifestó que podía depositarle el dinero ganado en un sorteo de una reconocida empresa en la caja de ahorro. En esta circunstancia, la convenció de que le diera el código de la tarjeta de débito. Posteriormente, la joven comprobó que le habían extraído de su cuenta bancaria nueve mil pesos.
Por orden del Fiscal Ignacio Guzmán, personal de la División Delitos Económicos inició una investigación.