El fiscal enuncia que “la autopsia concluyó que como producto del descuartizamiento se contabilizaron 25 fragmentos corporales individualizados”.
Los forenses pudieron concluir que González Ayala presentaba un golpe en el rostro, que tenía en su mano izquierda tres cortes que catalogaron como “lesiones defensivas” y que la probable causa de su muerte fueron dos puñaladas que la víctima presentaba en la “región submentoneana”.
Un detallado informe
“El descuartizamiento, rapado, extracción de los pabellones auriculares, cocción y entrega de los restos (…) no solo dan cuenta de la aparente intención de deshacerse de todo ello en pos de su impunidad, sino que ponen de destaco el odio y total menosprecio de quien fuera su concubina, con una destacada y singular pero calculada y sádica manifestación de ira”, opinó el fiscal.
Prófugo más de un mes
El acusado logró permanecer 50 días fugitivo desde que horas después del crimen huyó en micro a Misiones y de allí cruzó a Paraguay, su país natal, donde finalmente se entregó el 31 de octubre, fue extraditado a nuestro país y ahora está preso en el penal de Ezeiza.
Al ser indagado, negó la imputación y solo dijo que se entregó por sus hijos y su familia.