Los padres del niño de cinco años atacado a dentelladas por el perro están seguros de que están ante un milagro. Las consecuencias podrían haber sido más trágicas. “El Pit Bull quería agarrarlo del cuello para matarlo”, afirmó José Chávez a Nuevo Diario. “Mi hijo interpuso su mano para evitar que lo agarre del cuello y el perro le arrancó parte de un dedo”, añadió el papá de la víctima, quien se encuentra internada en el Cepsi, a donde anteayer le realizaron un injerto en la zona amputada del dedo anular izquierdo.
Johana Sosa, la madre del menor, recordó que el miércoles pasado, a las 19.30, su hijo estaba jugando con su primo en la vereda de su casa de Pueyrredón al 600 del barrio 8 de Abril. “En la casa vecina hay tres perros Pit Bull, uno de ellos se escapó por debajo del portón y atacó a mi hijo. Él ingresó corriendo y llorando a mi casa y me decía: ‘El perro, el perro’. Un vecino nos ayudó y lo llevamos en un auto hasta la Comisaría Sexta, desde lo trasladaron al Cepsi en una ambulancia”, contó la joven madre.
Los padres coincidieron en que la intervención quirúrgica “salió bien” y deben esperar la evolución. José realizó la denuncia en la Comisaría Comunitaria Nº 6 en contra de los dueños del animal. “Solo queremos que la Policía o la Justicia saque a esos perros de ahí. Son tres Pit Bull y los dueños no están en la casa. El perro se escapó y podría haber matado a nuestro hijo. Mañana podría ser otro chico o cualquier vecino de la zona”, indicaron.