La situación de tensión se inició ayer a la mañana. Dos presos que están alojados en la Alcaidía de la Comisaría Comunitaria Nº 2 comenzaron a solicitar atención médica por presuntas dolencias que padecían. En estas circunstancias, amenazaron al personal policial que se encontraba de guardia.
Sin embargo, la situación se masificó en horas de la tarde. Alrededor de las 16, se sumaron a los reclamos otros cinco reos, quienes de las amenazas y los insultos pasaron a las agresiones físicas.
Los sujetos les arrojaron diversos elementos contundentes a los uniformados, ocasión en la que uno de los proyectiles impactó en el antebrazo de un cabo, quien resultó lesionado.
Los policías alertaron a las autoridades superiores sobre los violentos incidentes, especialmente porque 21 presos comenzaron a destruir ventiladores, ventanas y la puerta de acceso, con la finalidad de darse a la fuga.
El hecho generó la presencia masiva de unidades móviles y personal de las comisarías dependientes de la Departamental Norte, del Cuerpo Guardia de Infantería y de la Unidad para Situaciones para Alto Riesgo (USAR), que rodearon la dependencia policial para evitar la huida de los revoltosos.
Tras varios minutos de incidentes, gritos, insultos y amenazas, los policías pudieron controlar la situación. Autoridades de la Dirección General de Seguridad entablaron un diálogo con los presos, quienes aprovecharon la circunstancia para realizar pedidos que fueron apuntados por los policías. Seguidamente, se realizó una requisa en cada una de las celdas para secuestrar armas o elementos que pudieran servir para agredir.
Asimismo, trabajaron en el lugar los peritos de Criminalística y se solicitó la presencia de personal de Logística para reparar la puerta metálica que fue dañada por los reos revoltosos con la intención de fugar.