Una joven de 20 años tuvo que ser asistida ayer por personal médico, luego de que expulsara el feto que estaba gestando. El hecho se produjo alrededor de las 18.30 en una vivienda del barrio El Vinalar, sector IPVU.
La mujer expuso ante los uniformados que estaba embarazada de tres meses de su pareja, un cabo de la Policía de la Provincia, y sufrió el aborto espontáneo tras sentir dolores abdominales. El caso generó la intervención de la Comisaría Nº 45 y de Criminalística.