La ciudad de Monte Quemado está convulsionada. No solo por el coronavirus que acecha a todo el país y genera vastos operativos para hacer cumplir la cuarentena impuesta por el DNU presidencial para mitigar la propagación de la letal enfermedad. Esta vez, el gran movimiento de uniformados de distintas dependencias de la fuerza de seguridad se debió a la búsqueda de una presunta banda de narcotraficantes que distribuiría estupefacientes en la citada ciudad y otros puntos geográficos del departamento Copo.
Los uniformados de la Comisaría Comunitaria N° 22 y del Departamento de Seguridad Ciudadana N° 11 recibieron el apoyo de efectivos de la Dirección General de Drogas Peligrosas, de la Unidad para Situaciones de Alto Riesgo (USAR) y del Cuerpo Guardia de Infantería, quienes viajaron desde la ciudad Capital para concretar diversos procedimientos.
El objetivo era apresar a los sospechosos de los delitos de “privación ilegítima de la libertad y tenencia de arma de fuego”, concretados en un presunto ajuste de cuentas. Si bien la causa se maneja con total hermetismo, se supo que los acusados se presentaron en un domicilio de Monte Quemado, supuestamente, para cobrar una deuda. En esa circunstancia, a punta de arma de fuego, los sospechosos secuestraron a dos hijos menores de los dueños de casa y se marcharon. Seguidamente, habrían exigido la cancelación de la deuda. Tras la denuncia por el hecho ilícito, los menores fueron abandonados en una zona montuosa. El hecho derivó en cinco allanamientos en busca de al menos seis sospechosos. Los procedimientos se realizaron en viviendas de Monte Quemado, El Caburé y cerca de San José del Boquerón. Durante el operativo, los policías no pudieron ubicar a los acusados, que están prófugos. Sin embargo, secuestraron un puñal, una escopeta calibre 14 milímetros, un rifle Magnum, calibre 357 milímetros, 22 cartuchos de balas calibre 357, cuatro cartuchos a bala calibre 22, 2 cartuchos calibre 14 y una notebook BGH.