Una joven estudiante de 21 años y domiciliada en el capitalino barrio San Germés, denunció a su hermano acusándolo de haberla agredido luego de que ella admitiera haber comido un trozo de rosca de Pascua, que él había dejado en la cocina.
La víctima se presentó ante las autoridades de la Comisaría Quinta del Menor y la Mujer, a las que manifestó que en momentos que ella estaba realizando unas tareas de manualidades, arribó su hermano al hogar familiar, el cual de pronto se acercó hacia donde estaba ella y de manera muy agresiva le reclamó que le había comido el trozo de rosca.
La joven manifestó que admitió haberlo consumido y el sujeto reaccionó violentamente empujándola y haciéndola caer al piso mientras la insultaba. Ella se levantó y salió corriendo del lugar, mientras le exigía que se fuera de la casa porque era agresivo con su familia.
El acusado la persiguió y agarrándola del cuello la acorraló contra una pared, para aplicarle una fuerte trompada en el estómago.
La fiscal Mariela Judith Díaz impuso restricciones al sujeto —de 34 años— como prohibición de acercamiento hacia la damnificada.