Un niño de 12 años que era salvajemente golpeado —en forma reiterada— por su madre y por el concubino de esta, no desea regresar más al domicilio de los acusados, situado en la localidad de Vilmer, departamento Robles, por lo que por ahora continuará alojado en el Hogar de Niños y a cargo de las autoridades de la Dinaf, a quienes dio inmediata intervención el Dr. Pedro Luis Ibáñez, de la Unidad Fiscal de Género y Violencia Intrafamiliar de La Banda.
En el marco de la contención psicológica dispuesta por la fiscalía y brindada por especialistas, el menor clamó por no volver a vivir con sus progenitores.
Los imputados
Los despiadados progenitores, identificados como Ariel Silveira y Micaela Catalán, fueron imputados como autores del delito de lesiones calificadas por el vínculo, en perjuicio del hijo de ambos, habiéndose abstenido de declarar los dos al momento de ser indagados —mediante el sistema de videollamada— por el representante del Ministerio Público Fiscal.
Pormenores del caso
Los hechos salieron a la luz en horas de la tarde del 11 de abril próximo pasado, alrededor de las 18.30, cuando el menor salió corriendo de su casa y se refugió en la de una vecina, a quien en forma desesperada le pidió auxilio, ya que sus padres —los imputados— lo estaban agrediendo con un palo, indicando que las agresiones y malos tratos que sufría eran constantes.
Maltratos a hermanitos
Se estableció que el día anterior el acusado Silveira castigó al menor con un palo, causándole una lesión en el codo izquierdo. Como el niño lloraba, su madre le gritó “callate pendejo de mi…., todo es tu culpa”. La víctima le contó a la vecina que sus hermanos menores también eran víctimas de golpizas, sobre todo cuando los progenitores ingieren bebidas alcohólicas.
Ante ello, la mujer que auxilió al niño compareció ante la subcomisaría de Vilmer y dio cuenta de lo que ocurría con el menor, de lo cual se dio parte al fiscal Ibáñez, quien solicitó que la pareja sea puesta tras las rejas y que la víctima sea examinada por un médico de Sanidad Policial, tarea que recayó en el Dr. Alejandro Gómez, quien constató las lesiones que presentaba.
También se ordenaron informes socioambientales.