El accionar del organizador de eventos de cómics Diego Paris, quien está acusado de haber abusado sexualmente de una menor de 17 años, rozaría el agravante de la premeditación, si se tienen en cuenta sus propias expresiones en los mensajes enviados a la adolescente, en momentos que pugnaba por convencerla para que hiciera el papel de “Mujer Maravilla”, en un supuesto cortometraje que haría. Del contexto de esos mensajes de Whatsapp enviados a la jovencita, puede deducirse que habría querido “prepararla” para dormirla durante los ensayos —en los que estaban solos— con inimaginables intenciones, y por eso le propuso usar cloroformo, ya que estando inconsciente la chica habría estado a su entera merced.
El mensaje
En una parte de esos mensajes y en el marco del libreto de dicho cortometraje, Paris le contaba a la adolescente cómo sería la historia que la tendría como protagonista, diciéndole que lucharía contra villanos en un lugar tétrico, “no onda casa del terror sino más bien aséptico, tipo laboratorio de científico loco”; le indica que ella caminaría por un pasillo y de pronto se le aparece un villano, con el que mantiene una lucha. “Al principio la heroína va perdiendo. A medida que la lucha avanza empieza a dar vuelta la situación. Por medio de cámaras, alguien observa que ella empieza a ganar y decide hacer algo. La heroína derrota al villano con el que luchaba y lo arroja por los aires”, le relataba Paris.
La duerme y es el fin
Y en la parte final de la historia surge la presunta premeditación para dormir a la víctima, cuando le dice que la protagonista “está parada victoriosa, confiada, cuando alguien viene desde atrás, la agarra, la duerme y se la lleva. Fin”, remarcaba Paris.
Palabra trascendente
A esta altura de los acontecimientos, con Paris imputado por abuso sexual simple en perjuicio de la menor, cobra importancia preguntar, ¿advirtió la Dra. Jésica Lucas, representante del Ministerio Público Fiscal, la relevancia de la palabra “duerme”, y que durante los ensayos Paris haya insistido a la menor para que lo dejara usar cloroformo, dormirla “levemente” y así podría “practicar mejor la caída?”.
“¿No surge de los propios dichos del inculpado una premeditación que agravaría su situación? Lo cierto es que Paris aún goza de libertad.