El móvil policial de la Comisaría Nº 13 realizaba antenoche, a las 21, un recorrido y al llegar a la esquina de San Luis y Mitre, los uniformados escucharon música a alto volumen que provenía de un domicilio. Los agentes del orden descendieron del patrullero, golpearon la puerta de calle de la vivienda y se entrevistaron con un hombre, quien les habría manifestado que los propietarios no se encontraban en el lugar.
Una pregunta llevó a la otra y el entrevistado, un hombre de 48 años, con residencia en el barrio Villa Eloísa, habría confiado que el inmueble le pertenecía a su hermano, que como realiza tareas como empleado municipal, este le habría pedido que limpiara la pileta, trabajo que se encontraba realizando junto a dos amigos, con los cuales habría ingerido algunas bebidas y con quienes se disponían luego a comer un asado.
Los uniformados le informaron que sus acciones no estaban permitidas, ya que se encuentra vigente el aislamiento social, por lo que le solicitaron que exhibiera su DNI para constatar su domicilio, manifestando que no lo portaba.
Por su parte, sus amigos salieron de la casa y también fueron debidamente identificados. Uno de ellos tendría 50 años, se desempeñaría como personal de maestranza en una escuela bandeña y el otro, de 48, sería periodista deportivo. Ninguno de los dos residía en el lugar; el primero vive en el barrio Centro y el restante en El Cruce.
El fiscal Pablo Moya ordenó que los tres individuos sean demorados por violar la cuarentena.