Parecía una noche normal en la Unidad Penitenciaria Nº 1 de Alsina 850 de la ciudad Capital. Sin embargo, alrededor de las 22 se desató una revuelta en dos pabellones de la institución carcelaria. Los detenidos quemaron colchones y provocaron serios incidentes, con destrucción de las instalaciones, en medio de gritos guturales y descontrolados.
A partir de ese momento, los guardicárceles solicitaron la colaboración de la Policía de la Provincia para controlar la situación teniendo en cuenta la cantidad de reos que se habían plegado a la revuelta. Efectivos del Cuerpo Guardia de Infantería y de la Unidad para Situaciones de Alto Riesgo (USAR) fueron los que se unieron al enfrentamiento interno con los presos, quienes arrojaron ladrillos y elementos contundentes contra los uniformados.
Los reos alcanzaron los techos y pretendieron darse a la fuga por el sector oeste, aunque más de cien policías habían rodeado los cuatro muros y repelieron la acción con postas de goma para evitar la evasión.
En medio del humo intenso por los colchones, colchas y ropa quemados, la lucha fue intensa. Sin embargo, de a poco, los guardiacárceles y policías fueron ganando terreno e inmovilizando a los revoltosos. Finalmente, antes de la una de la madrugada de hoy pudieron controlar a todos los detenidos que provocaron el motín,
Como resultado de los enfrentamientos, trece reos resultaron lesionados con postas de goma. Entre las fuerzas de seguridad también hubo heridos al ser impactados con cascotes, aunque de carácter leve.