Un vecino de la ciudad de Pinto, departamento Aguirre, recibió un llamado en su teléfono celular. Al atender, le comunicaron que había ganado el premio de una abultada suma de dinero en un sorteo de una conocida empresa nacional. La alegría por la fabulosa noticia y la verborragia y capacidad de convencimiento del interlocutor no lo dejaron advertir que estaba cayendo en una trampa.
El embaucador le manifestó al joven, de apellido Guzmán, que debía tener una cuenta de ahorro y la correspondiente tarjeta de débito para que, de inmediato, le depositaran el dinero que había ganado en el sorteo. Para ello no debía dejar pasar mucho tiempo porque iba a perder el premio. El “ganador” le dijo que no tenía cuenta bancaria, ocasión en la que el interlocutor le manifestó que podían acreditarle el efectivo en cualquier cuenta. Como no pudo hacerlo con la tarjeta de su madre, le contó a una vecina sobre el premio que había ganado y le pidió prestada la tarjeta para que le depositaran allí el dinero.
Ante la insistencia y el entusiasmo de su vecino, la mujer le prestó la tarjeta. El joven volvió a recibir otra llamada de la misma persona, quien lo obligó a trasladarse hasta un cajero automático, donde lo guió sobre qué consignas elegir y qué números ingresar, todo con el objetivo de acreditarle el dinero ganado en el sorteo. Tras la operación financiera, cortó la llamada.
Posteriormente, mientras esperaba el depósito del dinero, Guzmán tomó conocimiento de estafas telefónicas concretadas en los últimos meses y el ardid delictivo coincidía con la llamada que había recibido.
Ante esta situación, se trasladó hasta la casa de su vecina, de apellido Díaz (59 años), del barrio Rivadavia, y le pidió que verificara su cuenta.
De esta manera, develó que habían engañado a Guzmán y en realidad lo guiaron frente al cajero automático para realizar un préstamo de $ 40 mil a nombre de Díaz y transferirlo a una cuenta desconocida.
Guzmán y Díaz realizaron denuncias en la sede de la Comisaría Comunitaria Nº 17 y se dio intervención a la representante del Ministerio Público Fiscal de Añatuya. Dra. Florencia Garzón. Se dispuso que expertos de la División Delitos Económicos se hicieran cargo de la investigación del hecho delictivo.