Jorge Gallardo (53 años) se había retirado de la Policía de la Provincia hace tres años con la jerarquía de sargento. A partir de ese momento, pasaba gran parte de su tiempo con su familia en la localidad de La Barrosa, a unos 45 kilómetros de Bandera Bajada, departamento Figueroa. Entre sus quehaceres frecuentes era ir a cazar animales silvestres en una zona montuosa.
Anteayer, alrededor de las diez de la mañana, el exfuncionario policial le manifestó a su esposa que se iba a cazar pichis. Tomó un machete y ascendió a su motocicleta, con la cual se alejó de su hogar. Se marchó a baja velocidad, especialmente porque iba acompañado de sus dos perros, que lo ayudaban a atrapar animales silvestres en una zona que conocía muy bien, a pesar de la espesura del monte.
El día avanzó y el sargento retirado no regresó a su casa. Familiares y amigos salieron a buscarlo, pero no pudieron ubicarlo. Alrededor de las 23.20 de antenoche, el yerno comunicó la ausencia de Gallardo en la sede de la Subcomisaría de Bandera Bajada.
A partir de ese momento, se movilizó a personal policial a la zona para sumarse a la búsqueda. En medio de los rastrillajes y recorridos, un poblador recordó haber visto una motocicleta estacionada a un costado de un camino vecinal en horas de la tarde. Los uniformados ubicaron el vehículo y profundizaron el rastrillaje alrededor del vehículo que estaba a cinco kilómetros de la casa del exuniformado. A cien metros, adentro del monte, hallaron a Gallardo muerto. A su lado, estaban sus dos perros, quienes no se habían retirado del lugar. Era la hora 0.30 de ayer.
El hecho generó la presencia de los detectives de la División Homicidios y Delitos Complejos Banda por orden de la fiscal Carla León. El cuerpo fue examinado por el médico de Policía. No presentaba signos de violencia y se sospecha que sufrió un paro cardíaco.
Se ordenó que se realizara la autopsia.