Nadie pensó jamás que un año después, aquel patio festivo que quedara grabado en la retina y el corazón de los presentes, estaría hoy ausente de voces, privado de colores y vacío de emoción.
Nadie imaginó siquiera, que una amenaza desatada a principios de este año en una alejada ciudad china, nos alcanzaría en la cotidianeidad santiagueña, transformando nuestros hábitos comunes y que nos obligaría a reacomodarnos en torno a nuestra vida diaria.
Exactamente un año atrás, el Liceo Policial Mixto “Coronel Juan Francisco Borges” cumplía años y su comunidad educativa, conjuntamente con las autoridades de la Policía de la Provincia e invitados especiales, lo celebraba con una fiesta donde todos compartieron hermosos momentos alrededor de la mesa, en la que una sabrosa torta estaba coronada por el sol radiante que templaba la jornada a cielo abierto.
Este año, los festejos por el 31º aniversario del instituto, considerado un modelo a seguir en el norte argentino, se frustraron por el avance del Covid-19 a niveles pandémicos y el aislamiento social se convirtió en eficaz herramienta para aplanar la curva de contagios.
Circunstancias particulares
En estas circunstancias tan particulares, el Liceo Policial Mixto cumple 31 años de trabajo en la formación de los jóvenes del futuro, potenciando sus competencias, capacidades y habilidades, quienes son capaces de utilizar con sólido discernimiento el pensamiento crítico en concordancia con métodos científicos para comprender y entender el funcionamiento de las sociedades modernas y sus exigencias.
El Liceo Policial “Coronel Juan Francisco Borges” nació en el seno de la Policía de Santiago del Estero, el 8 de mayo de 1989 y por iniciativa del Gobierno provincial, interviniendo en su gestión los Ministerios de Gobierno y de Acción Social y la Secretaría General de Educación.
Sin duda desde su creación a la fecha, su aporte a la sociedad santiagueña se vio diferenciado del resto de los centros educativos por su capacidad para generar espacios comunitarios, donde sus estudiantes logran concientizarse sobre aquellas acciones preventivas de conflictos, dentro y fuera del establecimiento formativo, considerados valores inherentes al buen ciudadano y que son promovidos por la institución.