Una tarde de juegos en la vereda de una vivienda de la ciudad de Añatuya, departamento General Taboada, terminó con una denuncia penal por un caso de abuso sexual en perjuicio de un niño de 7 años.
De acuerdo con lo manifestado por una mujer de 30 años, residente en el barrio Rivadavia de la mencionada ciudad, a los efectivos de la Comisaría Cuarta del Menor y la Mujer de Añatuya, el hecho se habría producido cerca de las ocho de la noche del jueves.
La víctima se encontraba jugando en la vereda de su propiedad junto a un grupo de niños de la zona. Entre ellos estaba un menor de 11 años que reside en el sitio. Era el mismo grupo de amiguitos que todas las tardes se juntaban a jugar al fútbol o carreras de autitos en la casa de cualquiera de ellos.
En un momento determinado, el niño ingresó corriendo a su casa. Lloraba desconsoladamente y manifestaba que sentía un fuerte dolor en la zona de la cola. Su madre le preguntó qué le había pasado. Pensaba que se había caído y golpeado, porque manifestaba que sentía un fuerte dolor. Pero no tenía la ropa mancha con tierra.
El ama de casa logró tranquilizarlo, hasta que la criatura terminó revelando que “su amiguito le había hecho cosas malas”. La víctima reconoció que el agresor le habría bajado el pantalón, para luego introducirle un trozo de palo en el ano.
El atacante le habría manifestado que “era un juego y que no le tenía que decir nada a su madre, porque no los dejarían jugar de nuevo”. Ante la situación, la mujer de inmediato trasladó al menor hasta el hospital zonal de Añatuya, donde solicitó la asistencia médica correspondiente. Le contó a los galenos lo que había pasado, por lo que la víctima fue sometida al correspondiente examen médico, que determinó que presentaba lesiones en la región genital.
La madre del damnificado radicó la denuncia penal, por lo que se dio intervención en el caso a la Fiscalía de turno de Añatuya, que dispuso que el menor sea examinado por el médico forense en las próximas horas.
Investigación judicial
Además, se dispuso que tanto la víctima como el agresor —que ya estaría identificado— sean entrevistados por los profesionales del Gabinete Psicológico para conocer fehacientemente los pormenores del caso. La Fiscalía dispuso que se secuestraran las prendas de vestir que usaba la víctima al momento del aberrante hecho para ser analizadas por los investigadores. También que el niño sea sometido a un hisopado y pericias por parte de la Policía Científica de la Departamental Nº 13 de Añatuya.
Mientras se llevan a cabo las averiguaciones del caso, los efectivos de la Comisaría Cuarta del Menor y la Familia de Añatuya realizarán un informe socio-ambiental en el domicilio de la víctima y el supuesto agresor, con el fin de establecer el ámbito donde ambos desarrollan sus vidas.
Asimismo, se trata de establecer si el agresor es víctima de algún tipo de abuso.
Los protagonistas del aberrante hecho recibirán asistencia psicológica permanentemente.