La cuarentena impuesta desde el viernes 20 de marzo prácticamente paralizó a Santiago del Estero para evitar la propagación del coronavirus. Sin embargo, no detuvo la violencia que provocó muertes y dolor en la sociedad santiagueña. Hasta ayer, cuando se cumplieron 59 días de aislamiento social, preventivo y obligatorio, siete personas fueron asesinadas en distintos puntos geográficos de la provincia.
La ciudad Capital, con dos homicidios, lidera la lista de muertes violentas. Asimismo, se produjeron asesinatos en La Banda, Pinto (Aguirre), Añatuya (Taboada) y Fernández (Robles), además de uno ocurrido en un paraje del interior del departamento Río Hondo.
Estos fueron los asesinatos que conmocionaron a distintas comunidades en plena cuarentena:
* El último asesinato sucedió el martes 12 de mayo pasado en el paraje Cara Huasi, departamento Río Hondo. La víctima fatal, Franco Damián Parrado (26 años), se encontraba desmontando un campo familiar junto a tres hermanos. En esa circunstancia, pasaron dos sujetos en motocicleta e intercambiaron insultos con uno de los hermanos de Franco. Posteriormente, uno de los recién llegados le disparó con una escopeta y le provocó la muerte a la víctima. Por el hecho están detenidos los hermanos Sebastián y Damián Sánchez.
* La ciudad de Pinto se vio convulsionada por el hallazgo del cadáver de Marta Alicia Cejas (62) durante la mañana del 24 de abril. Le habían destrozado la cara y la cabeza, al parecer, con una maza, en un intento del robo de sus ahorros de 61 mil pesos. Por el hecho están detenidos los hermanos William (18 años) y Nicolás Pedraza (22). El primero estaba trabajando en la casa de la víctima —renovando el techo de una habitación— junto a su padre —albañil— y otro de sus hermanos.
* El viernes 24 de abril, Atilio Castillo (24) habría invitado a pelear a Nicolás Sauco (18), con el que supuestamente tenía diferencias, en el barrio Las Malvinas de la ciudad de Añatuya. Sin embargo, fue atacado a cuchilladas, puntapiés y ladrillazos por Sauco y sus amigos. Castillo sufrió graves lesiones que provocaron su muerte el 5 de mayo. Por el asesinato están presos Sauco y dos primos de apellido Galeano, de 16 y 17 años. En tanto, un adolescente de 13 años fue entregado a sus padres.
* El frente de una vivienda del Cuarto Pasaje y cantera del barrio Huaico Hondo de la ciudad Capital fue escenario de un enfrentamiento entre las familias Iturre y Gómez durante la madrugada del 18 de abril. Como consecuencia de ello, Daniel Eduardo Gómez (46) sufrió graves lesiones en la cabeza al recibir un machetazo. El hombre finalmente falleció el 2 de mayo. Por el crimen están detenidos los hermanos José María Iturrez (25 años), conocido como “Debi”, y José Iturrez (20), apodado “Osea”, quienes también resultaron con heridas en aquella oportunidad.
* Un encuentro entre amigos y vecinos en la vereda de una casa del barrio La Católica de la ciudad Capital terminó con un muerto. Sucedió el 5 de abril en la calle Gancedo y bordo. Por viejas diferencias, se produjo un incidente en el que Mario “Cabra” Coronel (22) fue atacado por el resto de los asistentes. El joven extrajo un cuchillo y le propinó dos puntazos a Javier Exequiel Mazza (24), quien murió luego de que el filo el arma le afectara el corazón. “Cabra” fue apresado en una persecución por una zona montuosa de la zona.
* En el barrio Independiente de la ciudad de Fernández, por viejas diferencias, Sergio “Sombra” Leguizamón (24) sufrió machetazos y cuchilladas durante la madrugada del 16 de marzo, ocasión en la que la víctima terminó con graves lesiones que derivaron en su muerte, el 28 de marzo. Por el crimen están detenidos Rodrigo Exequiel Ibarra (20) y su padre, Mario Alberto Ibarra (35). En el hecho también resultó lesionado el dueño de casa, amigo de “Sombra”.
* Un incidente en el barrio Río Dulce de La Banda provocó que un joven terminara golpeado y fuera a avisarle a sus hermanos Daniel “Soco” Saavedra (25) y José “Chimpa” Jiménez, ambos domiciliados en el Bº Agua y Energía. “Soco“ y “Chimpa” habrían buscado a los acusados y los encontraron detrás de una cancha del Bº 17 de Octubre, cuando iban a comprar bebidas la madrugada del 10 de mayo. Omar Díaz (21) sufrió dos cuchilladas, una en el tórax que provocó su muerte. Los acusados están detenidos.
El alcohol, presente en los protagonistas
Las diferencias entre las víctimas y los agresores, además de la presencia de bebidas alcohólicas, fueron las causas más frecuentes de los asesinatos.
Al momento de las fatales agresiones, la mayoría estaba incumpliendo el aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado para mitigar la propagación del coronavirus.
El consumo de bebidas alcohólicas en gran parte de los protagonistas, especialmente de los asesinos, podría haber sido el detonante que provocó la reacción violenta que terminó en homicidio. En todos los casos, hay sospechosos y están detenidos, luego de que los investigadores de la Policía y los funcionarios del Ministerio Público Fiscal reunieran pruebas para mantenerlos tras las rejas, a fin de que respondan por sus acciones.
Armas filosas fueron utilizadas en la mitad de los brutales crímenes
El cuchillo, de grandes dimensiones, similares a los que utilizan los carniceros, fue el arma más utilizada en homicidios ocurridos en la cuarentena.
Cuatro de las víctimas sufrieron cuchilladas y a una de ellas también le propinaron golpes con el filo de un machete, ocasionándoles graves lesiones y afectando órganos vitales que, a la postre, resultaron fatales. En tanto, en uno de los casos, el agresor utilizó un machete para provocarle serias heridas en la cabeza a la víctima.
La escopeta estuvo en el escenario de uno de los asesinatos. Solo fue suficiente un disparo, aunque los perdigones le provocaron graves lesiones a la víctima, especialmente en el tórax, lo que derivó en su fallecimiento.
En tanto, en uno de los crímenes más espeluznante, una de las víctimas fue atacada presuntamente con una maza, destruyéndole la cara y la cabeza a la víctima.
Fuentes policiales revelaron que cada vez hay más enfrentamientos o ataques donde los protagonistas empuñan armas de distinta índole, aunque por fortuna los heridos se recuperan.
“Lamentablemente, estamos viviendo en una sociedad cada vez más violenta, donde muchos andan armados”, señaron los voceros.
En este sentido, especialmente durante los fines de semana, la guardia de hospital Regional es el reflejo de los enfrentamientos.