Los uniformados de la Comisaría Comunitaria Nº 2 realizaban ayer recorridos por la zona norte de la Capital para verificar que se cumpliera las medidas de bioseguridad dispuestas durante la cuarentena.
En esa circunstancia, alrededor de las 18, los policías advirtieron la presencia de varias motocicletas frente a un gimnasio de la calle Únzaga, entre Rivadavia y Patagonia, del barrio Alberdi. De esta manera, los efectivos confirmaron que un gimnasio había abierto las puertas y había alrededor de diez personas realizando actividad física.
La Policía secuestró preventivamente los rodados y los asistentes, además del encargado, fueron trasladados a la Escuela de Suboficiales y Agentes para cumplir con el protocolo sanitario y judicial por infringir el artículo 205 del Código Penal.