Desesperada, en crisis de nervios y atemorizada, una joven de 20 años llegó a la casa de un vecino del barrio Bosco III de la ciudad Capital. Aseguró que había estado secuestrada en un inmueble de la zona, donde la retuvieron maniatada con alambre y la torturaron por acusarla de un robo.
El hecho se produjo minutos antes de las diez de la mañana de ayer, cuando una mujer de apellido Chávez, residente en el barrio General Paz, se presentó en un inmueble de Calle 436 y Oncativo, del mencionado barrio.
En el lugar fue auxiliada por un vecino de apellido Santillán, de 45 años. La joven estaba ensangrentada y con múltiples golpes en diversas partes del cuerpo. Pedía ayuda de manera desesperada. Por lo que Santillán, en primera instancia, intentó tranquilizarla para saber qué le había pasado y alertó a la Policía sobre el hecho.
La mujer reveló que el día anterior había estado reunida con tres conocidos en una vivienda de Oncativo y Magallanes, del barrio General Paz. Habían ingerido bebidas alcohólicas, cuando uno de los sujetos habría comenzado a acusarla de ser la autora del robo de un celular.
Entre los agresores comenzaron a propinarle golpes de puño. La amenazaron de muerte. Para luego maniatarla con alambre. Mientras uno de los acusados le decía que “le cortaría las manos por ladrona”.
El atacante amagaba la agresión con un machete. Por lo que la víctima entró en pánico y les dijo que “no tenía nada que ver con el hecho que se la inculpaba”. Luego, comenzó a suplicar por su vida.
Completamente fuera de sí, el dueño de casa donde estaba reunida Chávez con sus conocidos procedió a golpearla en el rostro. Para luego, atacarla con puntapiés en las piernas y en los brazos. Mientras le decían que la asesinarían y la cortarían en pedazos.
Fuga
Según el relato de la víctima a los efectivos de la Comisaría Comunitaria 5, los sujetos la habrían obligado a ingresar a una habitación donde la habrían mantenido en cautiverio durante varias horas.
Aprovechó que los sujetos se habrían retirado de la vivienda, para emprender la huida. Pudo escaparse del sitio. Saltó una ventana y se fue. Comenzó a correr desconcertada por la calle, hasta que fue auxiliada por el vecino.
La joven fue tranquilizada y trasladada a la sede policial ubicada en el barrio Jorge Newbery, donde contó los detalles del aberrante hecho del que fue víctima minutos antes.
Por las múltiples lesiones que presentaba en el rostro y en diversas partes del cuerpo, la jovencita tuvo que ser asistida por un médico en un centro de salud, quien determinó que presentaba lesiones curables en 15 días, salvo complicaciones.
En el caso se dio intervención a la Fiscalía de la circunscripción Capital, que ordenó una serie de medidas judiciales a seguir los próximos días por los efectivos de la Comisaría Comunitaria 5 donde se denunció el hecho.
Asistencia e investigación
La Fiscalía de Capital, conjuntamente con el personal de la Comisaría Comunitaria 5, inició una minuciosa investigación sobre los pormenores del brutal caso denunciado por la joven de 20 años, residente en el barrio General Paz.
En primera instancia, la víctima se entrevistó con el fiscal Ángel Belloumini, quien está a cargo de las averiguaciones del hecho. El fiscal dispuso que sea asistida por profesionales del Gabinete Psicológico del Poder Judicial, para comenzar a recibir la asistencia de rigor.
Además, se solicitó que las prendas que la víctima usaba en el momento del ataque sean peritadas por los efectivos de la División Policía Científica; además, de que confeccionaran un informe socio-ambiental y un relevamiento vecinal en el domicilio de la víctima y en el lugar donde se produjo el hecho.
Se recibirá una declaración testimonial al vecino que logró auxiliar a la víctima, tras el violento ataque que sufrió en la casa de sus amigos, donde ingirió bebidas alcohólicas.