“Te voy a c... matando hija de p... y después me mataré yo”, amenazó a su concubina un individuo —ambos domiciliados en el paraje El Simbolar, departamento Salavina—, situación que la víctima denunció ante autoridades de la Comisaría Comunitaria Nº 39 de Los Telares, y que derivó en una nueva exclusión del hogar para el sujeto, quien tiene un antecedente anterior similar.
“Que no llegue la noche”
“No quiero que llegue la noche porque él se emborracha y comienza a agredirme verbal y físicamente, amenazándome de muerte. Me encierro en una pieza y él trata de abrir la puerta a golpes”, indicó la mujer, quien siente mucho temor por su integridad física.
La víctima relató que hace 15 años que convive con el inculpado, el cual es adicto a las bebidas alcohólicas —según afirmó— y en ese estado siempre la agredió verbal y físicamente, además de amenazarla, aunque ella nunca se animó a denunciarlo. Indicó que actualmente ella está bajo tratamiento psicológico y que el sujeto no le permite continuar con las entrevistas, ni que ingiera las pastillas que le han recetado los especialistas.
Se encierra en una pieza
La mujer —de 33 años— reveló que junto a ellos vive su madre, que es discapacitada de sus miembros inferiores, y aseveró que en muchas ocasiones tuvo que encerrarse en una pieza con su progenitora para evitar que el individuo la agreda.
“Te mataré a trompadas”
La damnificada sostuvo que días pasados, el sujeto la amenazó estando sobrio, manifestándole: “Te voy a reventar los ojos a trompadas hija de p..., te voy a sacar todos los dientes, te voy a matar a trompadas”.
La mujer informó que el año pasado radicó una denuncia en contra del sujeto por haberla agredido, y este fue excluido del hogar por el término de tres meses. Pero pasado ese tiempo, el acusado regresó a vivir en la casa al sostener que el inmueble también era de él.
Las medidas adoptadas
El personal policial puso el hecho denunciado en conocimiento de la Dra. Norma Matach, de la Unidad Fiscal de Género y Violencia Intrafamiliar, quien impuso al sujeto severas medidas restrictivas, entre ellas una nueva exclusión del hogar, prohibición de acercamiento y todo tipo de contacto con la víctima, es decir personal, a través de llamadas o mensajes telefónicos.
Además, dispuso la realización de un completo informe socioambiental con relevamiento vecinal.