Los cinco policías detenidos por la desaparición de 600 cajas de cigarrillos extranjeros —alrededor de 60 mil atados, valuados en medio millón de pesos—, que eran parte de dos procedimientos contra el contrabando realizados en febrero y marzo sobre la Ruta Nacional 34, a la altura de Rapelli, departamento Pellegrini, fueron indagados ayer a la tarde por el titular del Juzgado Federal Nº 2, Dr. Sebastián Argibay.
En este sentido, fuentes judiciales indicaron que cuatro de los uniformados se abstuvieron de declarar, mientras que el quinto declaró y trató de desligarse de la responsabilidad del hecho delictivo, que se concretó mediante la modalidad conocida como “robo hormiga”.
Seguidamente, el exjefe de la Comisaría Comunitaria Nº 32 de Nueva Esperanza y sus subalternos fueron trasladados nuevamente a sus lugares de detención, donde se encuentran alojados desde anteayer, tras ser imputados de los delitos de peculado, malversación e incumplimiento de deberes de funcionario público.
Asimismo, hoy será el turno de los otros tres policías imputados, aunque libres; y de tres comerciantes de Nueva Esperanza, quienes están acusados de comprar los cigarrillos.
En este sentido, se supo que uno de los policías detenidos habría sido el encargado de comerciar personalmente los cartones de cigarrillos Rodeo.
Por otra parte, los investigadores profundizan las investigaciones para identificar a otros comerciantes que adquirieron los secuestros y no se descartan nuevos procedimientos.
La investigación se inició luego de que personal de la Aduana trasladara las cajas de cigarrillos secuestradas para determinar su valor económico, lo que derivó posteriormente en una infracción aduanera o en el delito federal de contrabando. De esta manera, se comprobó que en lugar de 1.600 cajas, solo había 1.000. La investigación develó que fueron vendidas en Nueva Esperanza.