“Vamos a la casa chicas, porque ya es tarde. Algo les puede pasar”, les dijo un depravado a dos menores de 15 años. Una de ellas es hipoacúsica. Dejó a una de las adolescentes en su hogar y luego trasladó a la otra hacia el monte, donde la abusó sexualmente.
El hecho fue denunciado en sede de la Oficina del Menor y la Familia de Quimilí, por una mujer de 43 años, residente en el barrio Ezeiza de la ciudad de Quimilí —departamento Moreno—. El agresor es un sujeto reside en la zona, quien sería cercano a la familia de la víctima.
De acuerdo con lo manifestado por la madre de la menor damnificada, minutos antes la víctima se encontraba en la plaza San Martín de Quimilí, junto a una amiga de 15 años. Eran aproximadamente las 19.30 del lunes. La víctima, quien sufre hipoacusia, le había pedido permiso a su madre para dirigirse hacia el lugar, como todas las tardes.
En ese momento, se hizo presente en el sitio el sujeto. Se trata de un obrero de aproximadamente 40 años, quien reside en cercanías de la vivienda de la denunciante. El sujeto se movilizaba en su automóvil.
El agresor les habría manifestado a las adolescentes que “las llevaría a sus domicilios, ya que era tarde y que podía pasarles algo malo”. Además, les habría asegurado que “sus padres sabían que él las acercaría a sus hogares”. De inmediato, las menores ascendieron al rodado y emprendieron el camino.
La víctima le explicó a su madre que, en primera instancia, habían dejado a su amiga en su hogar. Luego, el conductor le dijo que la llevaría a su casa. Habría transitado varios kilómetros por la Ruta 116, hasta llegar al paraje El Colorado —departamento Moreno—.
El depravado ingresó hacia una zona montuosa, frente al predio de aviación. Apagó las luces del rodado y luego trabó las puertas. Bajo permanentes amenazas de muerte hacia la víctima, comenzó a agredirla físicamente para, posteriormente, desnudarla.
“Te juro que si le dices a alguien algo, no vas a contar más nada, porque te voy a matar”, le habría dicho el agresor. Posteriormente inmovilizó a la adolescente, mientras retenía sus manos y la accedió carnalmente en reiteradas oportunidades.
Tras el abuso sexual, el agresor —de inmediato— se vistió y puso en marcha el rodado para emprender el regreso hacia Quimilí y dejar a la víctima en su casa. Eran aproximadamente las once de la noche del lunes, cuando la menor llegó a su hogar.
De inmediato, en crisis de nervios le contó a su madre lo que había pasado.
El ama de casa se dirigió a la sede policial, donde radicó la denuncia penal correspondiente, por lo que se dio intervención en el hecho a la Fiscalía de Abusos Sexuales y Violencia Institucional de la Capital.
Exámenes médicos y psicológicos
En el hecho tomó intervención la Fiscalía de Abusos Sexuales y Violencia Institucional de Capital, que dispuso que se iniciaran las averiguaciones pertinentes sobre los pormenores del ataque sexual, con el fin de aprehender al agresor.
La adolescente brindó algunos datos del mismo, por lo que la Policía llevará a cabo diversos allanamientos las próximas horas. Además, se dispuso el secuestro del rodado en donde se habría producido el ataque sexual, para ser peritado por los efectivos de la División Policía Científica.
Por otro lado, la Fiscalía dispuso que la menor sea examinada por el médico forense y sometida a diversos estudios ginecológicos. Además de recibir la asistencia psicológica correspondiente para poder afrontar la situación que le tocó vivir.
Cabe destacar que también se dispuso que se reciba una declaración testimonial a la amiga de la adolescente abusada por el depravado y la elaboración de un informe socio-ambiental.