Tres conocidos comerciantes de Nueva Esperanza fueron indagados ayer por el titular del Juzgado Federal Nº 2 de Santiago del Estero, Dr. Sebastián Argibay, por la causa que se investiga la desaparición de 600 cajas de cigarrillos extranjeros del depósito de la dependencia policial de esa ciudad del departamento Pellegrini. Los propietarios de los negocios son los que adquirieron parte de la mercadería secuestrada en dos operativos policiales contra el contrabando y que están imputados como “partícipes necesarios” en la causa judicial que se instruye como peculado, malversación e incumplimiento de deberes de funcionario público, en la que están detenidos cinco policías y otros tres están imputados, aunque libres.
Los comerciantes —quienes tienen sus locales en el barrio Centro— habrían brindado los nombres de los policías que les vendieron los cartones de cigarrillos Rodeo en los negocios, revelaron fuentes judiciales. No obstante, los imputados coincidieron en manifestar que “desconocían” que la mercadería era secuestrada de dos procedimientos de la fuerza de seguridad provincial. Todas las declaraciones serán analizadas, especialmente porque los policías que le habrían vendido los cigarrillos no les dieron ninguna factura ni comprobante.
Posteriormente, el juez federal Argibay indagó a tres policías que están imputados, pero en libertad. Los tres habrían manifestado desconocer sobre la desaparición de los cigarrillos, que nunca tuvieron a cargo la llave del depósito y que no estuvieron presentes en los operativos de secuestro de la mercadería que ingresó ilegalmente al país. De acuerdo con las investigaciones, la sustracción de las 600 cajas de cigarrillos —valuadas en más de medio millón de pesos— se concretó a través de la modalidad conocida como “robo hormiga”.
Como se sabe, la detención de cinco integrantes de la fuerza de seguridad —entre ellos un jefe policial— se produjo el martes 9 de junio pasado, a través de un oficio firmado por el juez Federal Argibay. En las indagatorias, cuatro de los apresados se abstuvieron de declarar, mientras que solo uno decidió hablar, ocasión en la que trató de desligarse del hecho delictivo.