Un individuo domiciliado en el capitalino barrio Borges, quien estaba acusado de haber intentado matar a su expareja, a quien le efectuó tres disparos, e incluso le golpeó la cabeza con la culata del arma de fuego que usó, fue condenado ayer —en un juicio abreviado virtual— a la pena de 11 años de prisión, luego que admitiera el hecho que le endilgaron.
Se trata de Sergio Orlando Taboada (45), a quien el Ministerio Público Fiscal le imputó el delito de homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, en grado de tentativa y en perjuicio de la expareja, madre de sus hijas.
Pormenores del hecho
El grave hecho ocurrió el 7 de julio del año pasado, en circunstancias en que Taboada estaba con sus tres hijas —de 11, 4 y 2 años— en su domicilio del barrio Borges, desde donde se comunicó con su expareja para que fuera a buscarlas. La mujer decidió enviar a su hija mayor —de 17 años— a retirar a las hermanas, pero Taboada no dejó que se las llevara, aludiendo que solo lo haría la madre de las niñas.
La intercepta y la ataca
La jovencita le avisó a su madre la postura de Taboada, por lo que esta se dirigió al lugar en su motocicleta, pero antes de llegar fue interceptada por su ex, quien no la dejó bajar del rodado y la amenazó diciéndole que la mataría y luego lo haría él, e inmediatamente le efectuó un disparo que impactó en la cabeza de la mujer y provocó su caída al suelo.
El inculpado le apuntó a la frente y volvió a gatillar, pero el disparo no se efectuó y por eso le pegó un culatazo en la cabeza. En esos momentos la víctima logró ponerse de rodillas e intentó pedir ayuda, momento en que Taboada le realizó dos disparos, los que impactaron en la espalda y en el cuello de la mujer, y luego salió corriendo hacia el monte.
El acuerdo de las partes
Taboada admitió su responsabilidad en los hechos y requirió a su defensa —ejercida por el Dr. Dalmiro Cruz— que acuerde con la Dra. Silvina Paz —coordinadora de la Unidad Fiscal de Género y Violencia Intrafamiliar— que impriman al caso el trámite abreviado, prestando conformidad para la aplicación de la mencionada pena.
Dicho acuerdo fue presentado ayer –en una audiencia virtual— a la Dra. Cecilia Laportilla, jueza de Género, quien tras analizarlo y tomar contacto con Taboada, quien le ratificó que firmó lo convenido sin presión alguna y por convencimiento propio, por lo cual la magistrada resolvió homologar todo.