Antenoche, alrededor de las 22, los vecinos del barrio Manzione de la ciudad de Añatuya, departamento General Taboada, se sobresaltaron por una serie de disparos de arma de fuego. Salieron de sus casas y comprobaron que las detonaciones provenían de una camioneta estacionada al lado del comedor de la fundación Los Piletones. Los habitantes de la zona alertaron al personal policial, que comprobó que había un sujeto portando una escopeta de un solo caño, calibre 16 milímetros, en el interior de una Oroch blanca. Los uniformados le quitaron al sospechoso el arma de fuego —que aún tenía un cartucho para disparar— para evitar una tragedia determinaron que se trataba del hijo de Margarita Barrientos —titular de la fundación—, identificado como Juan José Antúnez (26 años), domiciliado en la calle 24 de Septiembre del barrio Colonia Osvaldo, quien estaba en aparente estado de ebriedad.
El hecho fue informado a la fiscal Florencia Garzón, quien ordenó que el sospechoso fuera demorado hasta la mañana siguiente y se secuestrara la camioneta y el arma de fuego; además de iniciar una información sumaria judicial tendiente a establecer el delito.
Sin embargo, en los primeros minutos de ayer, se procedió al examen médico de Antúnez, ocasión en la que el profesional advirtió que el acusado tenía otra arma de fuego a la altura de las partes íntimas. El médico alertó a los custodios, quienes le secuestraron un revólver, calibre 22 mm largo. En consecuencia, la fiscal Garzón, ordenó la aprehensión de Antúnez.