La Policía santiagueña restituyó a su hogar, en horas de la siesta de hoy, a un joven tucumano de 28 años quien fuera encontrado deambulando por Ruta N°130, luego de realizar una ardua tarea para ubicar a familiares, tareas que incluyeron pedidos de colaboración entre las fuerzas de seguridad local y sus pares de la vecina provincia, mensajes y abordajes de redes sociales.
El reencuentro entre el joven, identificado como Bruno Fortes, quien posee dificultades para comunicarse a raíz de una severa enfermedad y que padece epilepsia, y su hermana Pamela, tuvo lugar en el límite interprovincial cuando efectivos de la Policía arbitraron los medios para que éstos se reunieran otra vez.
La historia de Bruno comenzó a escribirse el domingo último cuando personal policial de un puesto de control, ubicado sobre Ruta Provincial N°130, a la altura del límite interprovincial, observó que una persona del sexo masculino caminaba con paso errático por la banquina, con dirección al territorio santiagueño y actuaron en consecuencia ya que su misión es la de evitar el ingreso de personas desde la provincia de Tucumán en el marco preventivo de la lucha contra el Covid-19.
Eran las 8 de la mañana y los uniformados que lo interceptaron lo notaron desorientado.
Cuando le preguntaron por su nombre, Bruno sólo habría podido balbucear algunas frases incomprensibles y sin sentido coherente, por tanto no habría podido aportar datos personales ni los motivos que lo traían a nuestra provincia.
A raíz de que no podía darse a entender verbalmente, los policías trataron de comunicarse de diferentes maneras porque procuraban obtener algún dato identificatorio, aunque sin éxito.
Por eso, lo trasladaron por su seguridad a la Comisaría Comunitaria Nº 26 de Pozo Hondo, dependiente del Departamento de Seguridad Ciudadana N°10 y desde allí fue alojado en un centro de aislamiento acondicionado en la localidad mencionada, donde fue asistido y se le proporcionó comida y bebida.
La preocupación de los policías se vería superada cuando estando en el lugar, Bruno sufrió un ataque de epilepsia, por lo que tuvo que intervenir personal policial y el médico zonal ante las circunstancias. Era primordial, encontrar a sus familiares.
De todo lo ocurrido, se informó al fiscal de Turno del Centro Judicial de los Dptos. Rio Hondo- Jiménez, Dr. Rafael Zanni, quien dispuso que se realizaran todas las averiguaciones posibles para obtener la identidad y localización de los familiares, ya que era un paciente de riesgo.
Tanto fue así que la Policía, de inmediato solicitó la colaboración a través de comunicaciones radiales, e incluso se arbitraron los medios para que desde Convenio Policial, se contactaran con la Policía Tucumana. Y pese a los esfuerzos, todo resultaba infructuoso.
Además, los efectivos realizaron cadenas de mensajes por las Redes Sociales, de Whatsapp y Facebook, con el fin de dar con familiares o conocidos del joven, lo que sí surtió efecto ya que se pudieron comunicar con una joven de 24 años quien se presentó como su hermana.