Un efectivo del Servicio Penitenciario fue apresado por un supuesto caso de violencia de género, luego de que su pareja, con quien habría tenido un forcejeo, lo denunciara. Testigos que tuvieron que intervenir en el incidente, indicaron que el uniformado habría sido agredido por la denunciante, quien le arrojó encima al hijo que tienen en común.
El incidente doméstico se produjo el 21 de junio, cuando la pareja habría mantenido un cruce de palabras, luego de que el muchacho le reclamara a su pareja que “maltrataba al niño”. La mujer —quien fue denunciada por el efectivo en mayo por lesiones luego de que le arrojara un celular en el rostro y le produjera un corte— comenzó a insultarlo. Posteriormente, habría intentado golpearlo, por lo que el uniformado intentó defenderse y ella le arrojó encima a su hijo.
El propietario de la pensión escuchó los gritos de la mujer y fue a ver qué estaba pasando. Encontró al efectivo con su hijo en brazos y siendo agredido por la mujer. El dueño intervino y logró calmar a la agresora, con la ayuda de un vecino. El agredido, para evitar un nuevo ataque, llamó a la Policía y la mujer denunció a su concubino. Al día siguiente, el acusado, junto a su abogada defensora, Dra. Florencia Córdoba, se presentó en el Ministerio Público Fiscal, donde quedó a disposición de la Justicia.
La Dra. Córdoba presentó a los testigos que auxiliaron a su defendido y los mismos coincidieron en el relato de cómo se habrían producido los hechos. Además, se solicitaron pericias psicológicas.