La pandemia no detuvo los hechos delictivos. El coronavirus no aisló a los malvivientes, quienes buscan la oportunidad para adueñarse de lo ajeno.
Sin embargo, los ladrones cada vez sorprenden más por el botín que se llevan, generando no solo un perjuicio económico, sino también un inconveniente en la normal vida diaria de los damnificados.
En la ciudad de Añatuya, departamento General Taboada, los delincuentes volvieron a dar un “golpe”. Amparados en la noche y la casi nula circulación de vehículos y personas por las calles, por las medidas de bioseguridad impuestas para evitar la propagación del coronavirus, decidieron “trabajar” en un pilar del tendido eléctrico que ingresa a un domicilio de la calle Belgrano prolongación del barrio Ramón Carrillo.
Se sospecha que utilizaron herramientas específicas para adueñarse de la caja de electricidad y hasta del caño del tendido eléctrico.
El hecho delictivo no solo sorprendió al dueño de la propiedad, identificado como Carlos Peralta, quien es un empleado municipal de 34 años, sino también a los policías que acudieron al escenario del hecho, luego de que el damnificado alertara sobre el delito descubierto.
La denuncia penal fue realizada en sede de la Comisaría Comunitaria Nº 41 y se dio intervención al Ministerio Público Fiscal. Las autoridades ordenaron que la Brigada de Investigaciones del Departamento de Seguridad Ciudadana Nº 13 se abocara a las averiguaciones para identificar a los autores del insólito hecho delictivo y recuperar los bienes sustraídos.
En este sentido, los técnicos de Criminalística realizaron las pericias en el lugar y los investigadores se entrevistaron con vecinos para determinar si vieron sospechosos por la zona.