Un obrero de la construcción se presentó en la casa de su expareja. La atacó a golpes y la amenazó de muerte, para luego huir de la propiedad con el hijo que tienen en común.
Eran aproximadamente las dos de la madrugada, cuando la joven de 22 años estaba durmiendo en su vivienda, ubicada en la localidad de Sumamao —departamento Silípica—. En ese momento, se presentó en el sitio la expareja de la víctima.
Se trata de un sujeto de 27 años, residente en la zona. La pareja habría terminado la relación amorosa que los unía hace un par de meses atrás, luego de que el sujeto amenazara de muerte a la joven.
El agresor, apenas ingresó a la casa de la víctima, comenzó a amenazarla de muerte, mientras le exigía saber “si ella estaba en pareja con otra persona”. Luego de realizarle una escena de celos, comenzó a propinarle golpes de puño en el rostro y en la cabeza. Al mismo tiempo que le aseguraba que “iba a herirla si lo denunciaba”.
La mujer, quien tenía a su hijo de 3 años a un lado de ella en la cama, intentó defenderse. Pero fue agredida y amenazada. El atacante tomó entre sus brazos al menor que tienen en común y huyó del sitio en medio de las bajas temperaturas que se registraban.
Ante la situación, desesperadamente, la mujer alertó a la Policía sobre el hecho. Pidió ayuda a los uniformados, a quienes les manifestó que “su hijo había sido raptado por su expareja”.
De inmediato, los uniformados iniciaron las averiguaciones pertinentes sobre el hecho. Se inició una minuciosa investigación, hasta que se logró dar con el paradero del lugar donde estaba el menor. Los uniformados lograron encontrar a la criatura en la casa materna del agresor, donde lo había dejado abandonado. Luego, huyó.
En el caso se dio intervención a la Fiscalía de turno de la Capital, que inició las averiguaciones pertinentes sobre el caso, con el fin de dar con el paradero del agresor, sobre quien pesa una orden de detención por disposición judicial.
En tanto, se iniciaron las averiguaciones pertinentes con el objetivo de determinar fehacientemente si existieron otros hechos de violencia entre la pareja, los que no fueron denunciados oportunamente. Mientras se reciben declaraciones testimoniales.