La Policía santiagueña realizó en toda la provincia amplios operativos de prevención y control, en los cuales demoró a 175 personas y secuestró 297 vehículos, porque tenía como propósito hacer cumplir las medidas dispuestas en torno a los protocolos para contener la propagación del Covid-19.
Los operativos se llevaron a cabo el viernes último en horarios matutinos y vespertinos, diagramados por los 16 departamentos de seguridad ciudadana que cubren el territorio provincial, y ejecutados por las correspondientes comisarías comunitarias, en coordinación con las unidades de la Dirección General de Seguridad Vial y Dirección General de Seguridad.
Tanto fue así que en ciudad Capital, unos 131 rodados, en su mayoría motocicletas, fueron retenidos por la autoridad policial y se observaron 100 demorados, 28 por incumplir las normas de prevención por Covid-19 vigentes y los restantes por infringir las leyes de tránsito.
Además, en La Banda y en el resto de las ciudades del interior 166 fueron los secuestros de vehículos registrados entre la mañana y la tarde del viernes, y 75 los demorados por distintas causas, especialmente 53 los contabilizados por incumplir los protocolos dispuestos en la pandemia.
Según se pudo saber, el objetivo era hacer cumplir lo dispuesto en el marco del distanciamiento social y el uso obligatorio del barbijo.
Por tal motivo, celosamente los funcionarios del orden pusieron énfasis en la cantidad de ocupantes en rodados particulares y de alquiler, ya que no se estaba respetando el distanciamiento social que estima que en un automóvil deben viajar solo dos personas y en las motocicletas, una.
Asimismo, se buscó remarcar y evitar el descuido que se había observado en la población, ya que de a poco algunos van dejando de lado el tapabocas como medida preventiva, ignorando por otro lado que su no utilización los lleva a incurrir en una falta judicial.