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Policiales #MonóxidoDeCarbono

El ???enemigo silencioso??? casi mata a diez personas

El padre indicó que ingresaron el brasero para calentar el ambiente.

“Si mi nieto no lloraba, todos íbamos a morir”. Esa es la frase que sintetiza el dramático momento que vivió una familia de diez integrantes del barrio Reconquista, que sufrió los efectos del monóxido de carbono que emanaron de un brasero.

Natanael Carabajal reside con su esposa Yanina Vallejos, sus siete hijos y un nieto de apenas siete meses, en una vivienda de calle Juncal casi Costanera Nueva del barrio Reconquista. El hecho sucedió el lunes pasado y ya repuesto de lo sufrido, el hombre —conocido en el barrio como “Porteño”, por su origen, aunque con padres santiagueños— relató a Nuevo Diario: “Habíamos cerrado el kiosco a las once de la noche, más o menos. Todos los chicos ya estaban dormidos. En el comedor, comenzamos a preparar la plata con mi esposa para pagar al otro día al proveedor, mientras tanto tomamos una cerveza”. Añadió: “Para calentar un poco el ambiente, metimos al comedor el brasero”, que comenzó a despedir monóxido de carbono, el “asesino silencioso”.

El hombre sostuvo que “entre la 1.30 y las 2 de la madrugada” se fueron a dormir. “A eso de las cuatro de la madrugada mi nieto comenzó a llorar y despertó primero a mi hija. Después me levanté yo y caí casi inconsciente en el comedor. También mi hija. Se levantó mi esposa, salió al comedor y cayó también. Salíamos de las habitaciones y nos desmayábamos en el comedor. Si mi nieto no lloraba, todos íbamos a morir”, señaló.

“Porteño” Carabajal logró reincorporarse y salir al patio. Oxigenó un poco sus pulmones y solicitó ayuda médica por celular al Sease 107. “No demoraron casi nada”, reveló.

La madre y una de su hijas de 15 años fueron trasladadas al hospital Regional, mientras que los niños fueron derivados al Cepsi en tres ambulancias. En los nosocomios compensaron su salud y quedaron por algunas horas en observación, hasta que les dieron el alta. “Yo me quedé en la casa, estaba mejor y debía cuidar nuestras cosas”, señaló.

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