Kiara Inés Pereyra peleaba por su vida en la Unidad de Terapia Intensiva del Cepsi. Tenía golpes graves en la cabeza y en diversas partes del cuerpo. Su estado de salud era gravísimo, luego de que una tapia le cayera encima. Agonizó durante un día y finalmente murió.
El accidente doméstico que sufrió la niña de un año se produjo en su vivienda ubicada en la manzana 7 del barrio El Vinalar de la ciudad Capital. La pequeña, luego de comer se dirigió a jugar con su hermana de 4 años, en el patio delantero de la propiedad. Eran aproximadamente las dos de la tarde del jueves último.
Su madre Aldana y su abuela Paola se encontraban terminando de almorzar. En ese momento, de manera imprevista, se escuchó un grito. Era Kiara. De inmediato, su madre y su abuela salieron a ver qué había pasado.
Encontraron a la pequeña debajo de los escombros de la pared perimetral. La tapia estaba construida con bloques de cemento y ladrillos huecos, desde hacía un par de años. De inmediato, en medio de la desesperación, Aldana intentó auxiliar a su hija. Le sacó los bloques que tenía encima y la trasladó de inmediato al hospital local.
La niña ingresó al Centro Provincial de Salud Infantil en grave estado de salud. Presentaba fracturas y hundimiento de cráneo, con múltiples lesiones en diversas partes del cuerpo. Los galenos que la asistieron la entubaron y la internaron de urgencia en la Unidad de Terapia Intensiva. Su estado de salud era crítico.
Con el paso de las horas, el cuadro de salud de la menor fue empeorando. Cerca de las dos de la tarde del viernes, los familiares de la niña fueron notificados que había comenzado a empeorar. Pese a las noticias desalentadoras sobre la salud de la niña, sus familiares habían comenzado a realizar una cadena de oración para pedir por su pronta recuperación.
Su cuadro era irreversible. Agonizó y luchó por sobrevivir, hasta donde pudo. Eran aproximadamente las once de la noche del viernes, cuando se produjo el peor desenlace. La niña había fallecido. Habría sufrido una falla multiorgánica a causa de las lesiones que presentaba, lo que le produjo la muerte.
Tras conocerse el deceso de la menor, los familiares brindaron información del hecho a los efectivos de guardia del centro de salud infantil. Por lo que se dio intervención en el caso al personal de la Comisaría Comunitaria Nº 45, que inició las pesquisas correspondientes sobre los pormenores del hecho, por lo que se realizaron los trabajos de fotografía y planimetría en el sitio donde se produjo el accidente doméstico fatal.
Mientras que la fiscal de turno de la Circunscripción Capital, Dra. Judith Díaz, que lleva a cabo las averiguaciones sobre los pormenores del hecho, dispuso que se practicara una inspección ocular en el cuerpo de la víctima por parte del médico de Sanidad Policial, para posteriormente ser entregado a sus familiares para su sepultura.
Apenas se conoció la trágica muerte de la pequeña, se supo que parientes y amigos acompañaron a los padres en este difícil momento.
El hecho generó gran conmoción en el barrio El Vinalar.